19/03/2026
Un pequeño homenaje a Padre Erik Luján García, de sus cinco capillas:
"CINCO LLAMAS DE FE".
* Capilla Santa Lucía de Ollanta Humala, ⛪
* Capilla Nuestra Señora de Los Ángeles, los Ángeles, ⛪
* Capilla San Francisco y Santa Clara de Los Olivos,
* Capilla Virgen de la Encarnación de Ignacio Merino⛪
* Capilla Sagrada Familia de los Jardines de Avifap⛪
No es fácil encontrar las palabras correctas cuando llega el momento de despedir a alguien que no solo fue nuestro sacerdote, sino también un hermano, un guía y parte de nuestras familias.
Durante estos diez meses usted no solo vino a celebrar misa. Vino a sembrar algo mucho más grande: vino a construir comunidad.
Con su sencillez, su humildad y su corazón abierto nos enseñó que la iglesia no es solo un lugar donde nos reunimos los domingos, sino una familia que camina unida en la fe.
Muchos de nosotros recordaremos siempre su llegada a cada capilla, con ese gesto sencillo y cercano que nos hacía sentir escuchados y acompañados.
En los momentos difíciles usted estuvo presente, con una palabra de ánimo, un consejo o una oración que nos devolvía la esperanza.
Gracias, padre Erik, por su entrega, por su paciencia y por trabajar con tanto amor por nuestras cinco capillas, a las que usted mismo ayudó a fortalecer como “cinco llamas de fe”.
Gracias por enseñarnos que antes de hacer cualquier cosa debemos poner siempre a Dios en el centro de nuestras vidas.
Gracias por su alegría, su humildad, su cercanía, por animarnos siempre con su frase: “Ánimos, Dios está contigo”, y por enseñarnos a vivir “Unidos en la oración, misión, Eucaristía y devoción a los santos y a la Virgen María”.
Hoy sentimos tristeza por su partida, porque sabemos que los sábados y domingos ya no serán iguales al no verlo llegar. Pero también sentimos un profundo agradecimiento, porque su paso por nuestras comunidades dejó huellas que no se borrarán.
Padre Erik, aunque hoy se marche hacia una nueva misión, queremos que sepa que una parte de su corazón queda aquí, en cada una de nuestras capillas y en cada familia que tuvo la dicha de conocerlo.
También le agradecemos a DIOS por su madrecita por tener un hijo tan humilde con lo es usted.
Le pedimos a Dios que lo bendiga siempre y que nuestra Santísima Madre, la Virgen del Perpetuo Socorro, lo acompañe en este nuevo camino.
Estamos seguros de que, donde vaya, seguirá llevando fe, esperanza y amor, así como lo hizo con nosotros.
Gracias por todo padre Erik.
Siempre estará presente en nuestras oraciones y en el corazón de sus cinco capillas.
Nos quedamos con el compromiso de continuar lo que usted sembró entre nosotros. Le aseguramos nuestras oraciones, pidiendo al Señor que lo bendiga en su nueva misión, a San Gerardo María de Mayela y a nuestra Señora del Socorro lo acompañen con su pronta intercesión.
Muchas gracias. PADRE ERIK.