21/10/2025
El amor de Dios es un regalo universal, que no conoce barreras ni condiciones. Podría decir que, independientemente de la historia personal de cada uno, de sus errores, fracasos o luchas, todos son amados incondicionalmente por Dios. Este amor no se basa en lo que hacemos, sino en quiénes somos: hijos e hijas de Dios.
Además, podría invitar a la comunidad a abrir sus corazones y sus brazos, recordando que la verdadera esencia del amor divino es la aceptación, la compasión y el perdón. Podría enfatizar que, al reconocer este amor, somos llamados a reflejarlo en nuestras relaciones con los demás, creando un ambiente de inclusión y apoyo. Al final, el amor de Dios nos une y nos transforma, ofreciéndonos esperanza y un camino hacia la reconciliación y la paz.
Rvdo.Samir Okada Arismendiz sja
Rector dela.Misiom Misión Católica Anglicana San Miguel Arcangel
Cel: 916 603 183