19/04/2026
Desde muy pequeña conocí de Dios y crecí en la iglesia, pero con el tiempo me fui apartando y empecé a vivir una vida llena de vanidad y desorden. Pensé que todo estaba bien, pero poco a poco la tristeza y la soledad comenzaron a llenar mi corazón. Aunque estaba acostumbrada a estar sola, llegó un momento en el que ese vacío se hizo más fuerte.
En medio de todo eso, sentí la necesidad de buscar nuevamente a Dios
Volví a la iglesia y pude reconciliarme con Él. Hoy puedo decir que Dios nunca me abandonó, y que siempre estuvo esperando mi regreso con amor
Hoy doy un paso más en mi vida... mi bautismo!! No es el final, es el comienzo de una nueva vida con Dios, una decisión que nace de mi corazón como testimonio de su gracia y su amor en mí 🤍
- Gabriela Rojas