A fines del Siglo XIX el Pueblo de Pachacámac, se organizaba para la realización de las Festividades de Semana Santa, era una Festividad donde todo el Pueblo se preparaba, el Municipio de aquel entonces al terminar la festividad nombraba nuevos Mayordomos quienes tenían un año para recolectar el dinero para la festividad. En 1898 se confecciona el Sepulcro, con la colaboración del pueblo y el pres
tigioso Ebanista, señor José María Ayala y el Tallador, señor Juan Manuel Ayala, quienes fueron los que diseñaron y construyeron el Sepulcro así como también los adornos de alto relieve poniéndole pan de oro y colores que perduran hasta la actualidad. En ese entonces había 11 devotos que se encargaban de adornar y cuidar el retablo durante la Semana Santa, luego fueron 12 y estos 12 cargaban el Sepulcro del Señor el cual tenía un peso aproximado de 1000 kilogramos. En el año de 1940, al no haber quien se hiciera cargo de la festividad, la Señora Honorata Arias Cuya se hace cargo y comienza a recoger limosnas por los Caseríos de Las Palmas, Venturosa, Quebrada Verde, Casa Blanca, Guayabo, Tomina, Picapiedra, Manchay Alto y Cardal, teniendo mucho éxito; al pasar a la eternidad la señora Honorata Arias Cuya, su hijo Eugenio Ricardo Chaca Arias, se hizo cargo de la festividad acompañado por un grupo de amigos hasta el año de 1963 y a iniciativa del R. Tadeo Fuerte se reunieron en el antiguo Convento de la Parroquia para formar la Hermandad, los señores: Eugenio Ricardo Chaca Arias, Pablo Malásquez Melchor, Emiliano Montoya Mendoza, Víctor Vicencio Huapaya Martínez, Alejandro La Rosa Campos, Eduardo Juan Montoya Lescano y Antonio Avalos Martínez, los que aceptaron gustosos la idea de formar la Hermandad, uno de los integrantes del grupo sugiere que el señor Eugenio R. Chaca Arias consulte con los Padres Carmelitas, quienes apoyaban en la celebración de Semana Santa desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Pascua de Resurrección, el nombre de la Hermandad, el Padre Ricardo de los Carmelitas sugiere que lleve el nombre de “HERMANDAD DE CABALLEROS DE LA SAGRADA PASIÓN DE PACHACAMAC”. Nuevamente reunidos con el Padre Tadeo Fuerte se acepta la sugerencia del Padre Ricardo de los Carmelitas quedando la Hermandad con el nombre de HERMANDAD DE CABALLEROS DE LA SAGRADA PASIÓN DE PACHACAMAC, nombrándose como primer PRESIDENTE al Señor Eugenio Ricardo Chaca Arias y los demás colaboradores del Primer Directorio. Desde ese entonces todo aquel que quiera ingresar a la Hermandad tienen que pasar por una etapa de “aspirante” por uno o dos años, los necesarios para que puedan pasar luego a ser “penitentes”. Con espada en mano, velo, cabeza y rostro cubiertos, ayunaban por tres días en completa oración esta penitencia se hacia como una promesa que duraba varios años, al terminar su etapa de penitente pasan a cargar el Santo Sepulcro con el grado de “Santo Varón”, el cual es respetado por los penitentes por haber pasado esta dura etapa. El Santo Varón hace sus votos de por vida y carga el Santo Sepulcro hasta sus últimos días, este es recibido por los penitentes con todos los honores.