10/11/2018
Las experiencias del pasado, tienen siempre un efecto en nuestras vidas, sea por acción o inacción nuestras o de otros. Pero lo real es que siempre te dejan un impacto – recuerdo, bueno o malo.
El bueno, lo recuerdas muy rara vez y esbozas una ligera sonrisa cuando llega a tu memoria.
El malo, al llegar a tu memoria, te cambia el carácter, te entristece, te deprime, reniegas, te esclaviza por un largo rato dándole vueltas al asunto, te llena de dolor y rencor contra ti mismo o contra otras personas.
Hay dos cosas que no podemos hacer para borrar o cambiar el pasado:
1. Regresar al pasado con la sabiduría que ahora tienes para cambiar las cosas
2. Cambiar a las personas que en el pasado formaron parte de tu entorno y te dañaron.
Es claro que de ninguna de estas dos formas, podemos cambiar los hechos del pasado. Así como también es claro, lo falso que es el dicho que tiempo lo borra todo y te hace olvidar el pasado.
Quizá con el “tiempo” ganes más experiencia y madurarás un poco y entenderás mejor las cosas, para no repetir los mismos errores; aunque muchos obstinadamente los siguen cometiendo, quedándose atrapados y no tienen cuando emitir un acta de defunción a sus errores y a los recuerdos del pasado que apuñalan su mente y trasforman en amargura su vida, cada vez que llegan las imágenes del pasado a su memoria.
Bueno pues, entonces te diré algunas cosas que si pueden cambiar todo tu pasado.
1. Ora y exprésale a Dios todos tus sentimientos sobre los sucesos en el pasado: Frustraciones, odios, miedos, iras, resentimientos, deseos de venganza, etc. Trata de volcar toda tu carga sobre Él.
2. Expresa tu fragilidad para vencer estos recuerdos por tu propia cuenta y el daño que te causan cada vez que vienen, reconociendo que sin su ayuda no podrás obtener la victoria.
3. Perdónate a ti mismo por todos los errores que cometiste, aun a sabiendas o no, que estabas actuando mal.
4. Arrepiéntete y pide a Dios que tenga misericordia de ti y que perdone todas tus transgresiones y que sepulte tus pecados en el fondo del mar y que juntamente con eso, te perdone por todo el daño que tú, has causado a las personas de tu entorno.
5. Recuerda los hechos y a las personas que te agraviaron y en el nombre del Señor Jesucristo perdónalas, tal como Él te perdona a ti y pídele que se lleve tu enojo y que borre de tu memoria todo lo que te hicieron y que llene tu corazón de gozo, paz y amor, para estas personas, así como Él lo hizo por ti.
6. El amor se perfecciona en el perdón, solo quien ama, puede perdonar y tan poderoso como el amor, es el poder liberador del perdón.
Miqueas 7:18-19
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.