12/02/2024
Domingo 11/02 Llegó esa tempestad, entré en las tinieblas de mis pensamientos, parecía no haber escapatoria, ya que me limité a escuchar las voces de aliento que me rodean, me encerré en esa neblina oscura donde no hay necesidad de buscar la salida porque la visión se limitó por causa de las emociones humanas, no busqué la salida, no me interesaba salir, ni escuchar a nadie que me guíe en mi ceguedad, y en ese instante sentí como mi espíritu empezó a sonreír, ya que sintió esa presencia que rompe barreras, sentí que se toparon cara a cara, lo creado con el creador, sentí como se deslizaba lentamente una gota de salvación por mi rostro, y al caer al piso aquella gota, sentí una gran fuerza que me llevaba con ella. La gota calló al piso y yo caí ante los pies del que lo generó, en aquella oscuridad percibí unas suaves palabras, que solo pudo escuchar mi espíritu, y todos mis sentidos entendieron la reacción espiritual que se generó en aquella oscuridad; y las tinieblas se dispersaron.
La oscuridad de Dios son causantes de sensibilizarnos a su voz. En mi vida podría resumir todos sus mensajes en esta palabra: "TE AMO"