11/02/2026
Está es una verdad tan aterradora . La tibieza espiritual es como un cáncer que se propaga silenciosamente, destruyendo la fe y la relación con Dios sin que nos demos cuenta.
La frialdad espiritual es simple de detectar, es como un invierno crudo que nos hace buscar el calor. Pero la tibieza es como un día nublado, no es ni caliente ni frío, solo... tibio. Y es en esa tibieza donde nos engañamos a nosotros mismos, creyendo que estamos bien, que tenemos suficiente calor.
"Conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Así, porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca" (Apocalipsis 3:15-16). Dios prefiere la frialdad a la tibieza, porque el frío busca el fuego, pero el tibio cree que ya tiene suficiente calor.
La tibieza espiritual es una ilusión, es creer que estamos en la luz cuando en realidad estamos en la oscuridad. Es creer que estamos vivos cuando en realidad estamos mu***os.
"Porque si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1:9). La única forma de salir de la tibieza es reconocer nuestra necesidad de Dios, es buscar el fuego, es clamar por la misericordia.
¿Estás tibio? ¿Crees que ya tienes suficiente calor? No te engañes, busca el fuego, busca la pasión, busca a Dios. 🌟
"No seáis niños en el sentido, sino sed niños en la malicia, pero en el sentido sed perfectos" (1 Corintios 14:20). Busca la madurez, busca la pasión, busca a Dios.