23/12/2023
Esta es una muestra de lo que Dios hace en nosotros cuando somos dóciles a su mandato. El espíritu nos inspira y nos da la creatividad para hacer su obra. Jesús nos muestra el camino y María , nuestra intercesora, ora incesantemente por nosotros, nuestra madre que nos ayuda a hacer la voluntad de su hijo. Asi como lo hizo en las bodas de Caná:
"También fue invitado Jesús a la boda con sus discípulos.Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.».Jesús le respondió: «Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora.» Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga.»6.Había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús dijo: «Llenen de agua esos recipientes.» Y los llenaron hasta el borde.«Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo.» Y ellos se lo llevaron. Después de probar el agua convertida en vino, el mayordomo llamó al novio, pues no sabía de dónde provenía, a pesar de que lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua.Y le dijo: «Todo el mundo sirve al principio el vino mejor, y cuando ya todos han bebido bastante, les dan el de menos calidad; pero tú has dejado el mejor vino para el final.»Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.
María, nuestra intercesora y mediadora ante Jesús.