13/05/2024
Culto 12/05/2024
Pr. Felipe Magalhaes
Título: Enseñando a los hijos a adorar. Genesis 22:1-19
Dios nos pone pruebas no para sobrecargarnos, sino para prepararnos a recibir ciertas bendiciones, siempre asegurándose de que sean desafíos que podamos soportar. Sin embargo, a menudo nos encontramos dudando de Su dirección, especialmente cuando lo que se nos pide contradice nuestros intereses personales.
Es crucial entender que ciertos lugares espirituales solo son accesibles si mantenemos una relación cercana con el Padre. A diferencia de los sirvientes, que obedecen por una recompensa, los hijos buscan agradar a Dios sin esperar nada a cambio. Por ello, es esencial buscar una verdadera intimidad con Dios.
La adoración genuina trasciende el canto o las prácticas superficiales; se manifiesta en la intimidad continua con Dios, incluso en tiempos de adversidad, elevándonos espiritualmente. Debemos aprender a adorar con el espíritu y no con lo material, guiados por la fe y no por la vista.
Las experiencias de la infancia moldean nuestra adultez y nuestra forma de adorar; si aprendemos correctamente, adoraremos bien de adultos. Afortunadamente, con la ayuda de Jesús, podemos mejorar nuestra adoración y enseñar a nuestros hijos el verdadero significado de ser adoradores. Para alcanzar esto, debemos negarnos a nosotros mismos y seguir el ejemplo de Jesús.
Alabanzas:
La tierra clama - Davi Fernandes
Abre mis ojos oh Cristo – Danilo Montero
Galileo - Fernandinho
Nada me moverá - Juda y grupo Grace