09/04/2026
Queridas hermanas de Emaús
Hoy el corazón se nos llena, y se nos queda corto para agradecerles por tanto.
Gracias por este Día de Emaús tan profundamente vivido, tan lleno de amor, de alegría y de presencia de Dios.
Gracias por cada gesto, por cada sonrisa sincera, por cada abrazo, hoy vivimos algo muy especial,
nos unimos hombres y mujeres en una misma celebración, en un mismo sentir, en una misma fe.
Y eso nos recordó que Emaús es uno solo, que caminamos juntos, que somos una gran familia en Cristo.
Lo que vivimos no fue solo una celebración,fue un encuentro, un recordatorio de que Jesús sigue caminando con nosotras, que sigue tocando nuestros corazones y que sigue haciendo arder nuestra vida.
Verlos y vernos juntos, tan unidos, tan entregados, tan llenos de fe, emociona profundamente.
Porque en cada uno se refleja ese milagro que Emaús hace:
corazones transformados que ahora saben amar distinto.
Gracias por hacer comunidad de verdad, de la que se siente, de la que sostiene, de la que abraza.
Hoy más que nunca, damos gracias a Dios por cada una de ustedes, porque Emaús no es solo un grupo, Emaús es familia.
Sigamos caminando juntas, con el corazón encendido, sabiendo que Él nunca deja de salir a nuestro encuentro.