29/06/2026
"... por mucho tiempo ignoré sus susurros llenos de afecto. No escuchaba su voz, le hacía desplantes, me alejaba, mostraba con hechos que no lo amaba. Pero [Dios] nunca se fue, estuvo a mi lado cada día, como el padre en el camino que espera a su hijo, sabiendo que un día regresaría al redil. Nuestro ego ama necesitando ser validado, visto, elegido, necesitando calmar su hambre, pero el amor de Dios es distinto: ofrece un amor que ama aunque no reciba..."
Cuando pasas un tiempo lejos de la presencia de Dios y regresas, una de las primeras preguntas que golpea es cómo Él nos ama. No quiero pens...