24/08/2026
(Juan 7: 37) En el día a día, es fácil intentar calmar la "sed" interna con el trabajo, los bienes materiales, la aprobación de los demás o el entretenimiento.
Esta reflexión nos invita a evaluar dónde estamos buscando agua y nos recuerda que solo en Dios encontramos el agua viva que apaga la sed del corazón de forma permanente.