25/05/2026
En un acto de entrega total, Jesús se somete a quienes lo arrestan en el huerto, ejerciendo pleno control sobre los acontecimientos. A pesar de las apariencias, su soberanía brilla en medio de juicios injustos ante Anás, Caifás y Pilato, el gobernador romano. Con firmeza y serenidad, declara ante Pilato que su Reino trasciende la esfera terrenal y que ha venido a testificar de la verdad divina. Pilato, con un dejo de cinismo, cuestiona la naturaleza de la verdad, sin percatarse de que la Verdad misma está frente a él. Este pasaje nos inspira a confiar plenamente en la soberanía de Cristo, incluso cuando las circunstancias parecen adversas. Jesús nos muestra el camino, respondiendo con calma y obediencia, sin un ápice de violencia ni desesperación. Como discípulos suyos, aprendemos a mantenernos firmes en la verdad revelada, sin negar a Cristo, aun cuando el temor o la presión nos tienten a claudicar. Hoy, toma un momento para profesar tu fe con determinación: comparte con alguien cercano una verdad sencilla sobre Jesús, como Él me da paz en medio de todo. Permite que tu testimonio sea un reflejo práctico de tu fe en Cristo, mostrando que no te avergüenzas de Él.