25/08/2026
Filipenses 4,6-7 nos recuerda que Dios no quiere que carguemos solos con nuestras preocupaciones. San Pablo nos invita a presentar todo ante el Señor mediante la oración, la súplica y la acción de gracias.
Cuando la ansiedad, el miedo o la incertidumbre nos roban la tranquilidad, podemos detenernos y decir: “Señor, pongo esto en tus manos. Tú conoces mi situación y confío en que no me abandonarás.”
La promesa es hermosa: la paz de Dios, una paz que supera lo que nuestra mente puede comprender, cuidará nuestro corazón y nuestros pensamientos en Cristo Jesús. No significa que desaparecerán inmediatamente los problemas, sino que Jesús puede darnos paz aun en medio de ellos.
🙏 Hoy no lleves solo aquello que te preocupa. Entrégaselo a Dios. Ora con confianza, agradece incluso en medio de la prueba y permite que Cristo guarde tu corazón. Lo que tú no puedes controlar, Dios sí puede sostenerlo.
“Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.” — Filipenses 4,7