CENTRO DEL APOSTOLADO DE LA CRUZ (FONTANA, PERÚ)

  • Casa
  • Peru
  • Lima
  • CENTRO DEL APOSTOLADO DE LA CRUZ (FONTANA, PERÚ)

CENTRO DEL APOSTOLADO DE LA CRUZ (FONTANA, PERÚ) Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de CENTRO DEL APOSTOLADO DE LA CRUZ (FONTANA, PERÚ), Calle Los Naranjos 210(Cdra. 56 Avenida Javier Prado Este. Urbanización La Fontana, La Molina), Lima.

Es nuestra Madre y le damos gracias a Dios por tan infinito regalo
20/06/2018

Es nuestra Madre y le damos gracias a Dios por tan infinito regalo

Concepción Cabrera de Armida (San Luis Potosí, 1862 – Ciudad de México, 1937), mejor conocida como “Conchita” va camino a los altares. Recientemente, el papa Francisco ha reconocido el milagro que …

16/09/2017

Venerable

05/07/2017

1 de julio 2017 – sábado de oración

Hoy, mi querido Señor Jesús, la oración tiene un sabor especial. El evangelio nos trasmite, con fidelidad asombrosa, el testimonio de un hombre que, viniendo de filas paganas, hizo una oración que ha trascendido el tiempo y llega hasta nosotros como una de nuestras más auténticas oraciones: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano”.

Cuando me acerco a recibirte en la comunión, Jesús, repito estas palabras; están, incluso, dentro de la misma liturgia y entiendo que, además de ser un programa de vida, es la mejor manera de relacionarme contigo.

No soy digno, pero me siento amado; no tengo méritos para recibirte, pero te comulgo porque tú lo quieres así; jamás podré presumir de poder recibirte dignamente y hablar contigo, pero que bien me siento al hacerlo.

Y, a medida que pasa el tiempo, más experimento la distancia que me separa de ti puesta por mis pretendidos méritos y más brilla la grandeza de tu amor gratuito que me invita a recibirte.

Y no te entiendo, Jesús, (claro que no hace falta entenderte); pero me da la impresión de que me haces sentir importante para ti; que no te da lo mismo que te reciba o deje de recibirte. Tú mismo te encargas de que yo lo haga, pero me sigues dejando en el sitio que me corresponde.

La escena del evangelio es por demás interesante. El evangelista Mateo nos pone en un día toda tu actividad misionera y liberadora. Por la mañana, al entrar en Cafarnaúm recibes al oficial romano, te manifiestas dispuesto para ir a curar a su criado paralítico; te detienes ante sus palabras de admiración y confianza: “No soy digno de que entres en mi casa, tan sólo di una palabra”.

Al escucharlo te admiraste, Jesús, de haber encontrado una fe tan grande y no precisamente en tu pueblo. Por eso abres la posibilidad de muchos que llegarán de oriente y de occidente a la mesa de tu Reino.

Tu palabra está llena de ternura y compromiso: “Vuelve a tu casa y que se cumpla lo que has creído”. Ésta es la clave, Jesús, “para el que cree todo es posible”. Seguramente lo escuchaste en tu infancia de tu Santa Madre.

Acto seguido, llegas a casa de Pedro, ves a su suegra en cama con fiebre, la tomas de la mano y la pones en pie de servicio, utilidad y amor. Por fin, al atardecer, cuando las sombras se alargan y llega el momento de la intimidad, la oración y el compartir fraterno y familiar, te pones a expulsar demonios y a curar a todos los enfermos. ¡Qué día, Jesús, tan inolvidable!

Y ahora, en mi oración, me experimento dentro de ese ambiente de amor, libertad, paz, sanación, compartiendo tus sentimientos sacerdotales; comprendiendo que, para encontrarme contigo, no tengo que hacer ningún mérito que me pueda colgar al cuello como una medalla, sino que al encontrarme contigo experimento que mi vida tiene que ser distinta. No hago méritos para encontrarme contigo, trato de ser coherente en mi vida porque me he encontrado contigo.

Jesús, ¡cuánto tiempo compartiendo la oración con mis hermanos! ¡Cómo no agradecerte la oportunidad que me concedes para vivir, a la distancia, encontrándonos contigo! Me has ido llevando, en estos momentos privilegiados de oración, a vivir más contigo, a comprender mi indignidad y pobreza al mismo tiempo que admiro la fuerza de tu compasión y misericordia.

Tampoco yo soy digno de estar contigo en oración, mi querido Señor Jesús, pero Tú has puesto en mi corazón esta necesidad de estar contigo. No entiendo mi vida sin estos espacios fuertes de oración. Y a medida que avanzan mis días y el horizonte se percibe más cercano, con mayor razón.

Hoy es un día consagrado a tu Santa Madre. Quiero honrarla y amarla como tú lo hiciste y quiero terminar este momento de oración con la propuesta de la liturgia:

“Señor Dios, que te dignaste elegir el seno virginal de la Santísima Virgen María como morada en que habitara tu Palabra, concédenos que, fortalecidos con su protección, podamos tomar parte, llenos de gozo, en esta celebración. Amén.

Sergio MSpS

Es el camino...
27/05/2017

Es el camino...

El Papa Francisco advirtió, en la homilía de la Misa celebrada este viernes en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, que no sirve de nada dar testimonio de Jesús si luego se vive como un pagano. Por ello, pidió a los cristianos que sean coherentes.

01/04/2010

"Cuando oren,hagan con mucha caridad y pocas palabras""(San Agustin)

18/03/2010

"Mi brújula es la Voluntad del Señor"- Conchita

Centro del Apostolado de la Cruz (Fontana, Perú)
18/03/2010

Centro del Apostolado de la Cruz (Fontana, Perú)

Dirección

Calle Los Naranjos 210(Cdra. 56 Avenida Javier Prado Este. Urbanización La Fontana, La Molina)
Lima

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 03:00
Martes 09:00 - 03:00
Miércoles 09:00 - 03:00
Jueves 09:00 - 03:00
Viernes 09:00 - 03:00

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando CENTRO DEL APOSTOLADO DE LA CRUZ (FONTANA, PERÚ) publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir