DECLARACIÓN DOCTRINAL IGLESIA BÍBLICA MARANGA:
FINES
A. Rendir Culto a Dios y Practicar las Ordenanzas de Una Iglesia con el
Deseo de Glorificar a Dios en Todo (Jn. 4:23,24; Hch. 20:7; Ro. 15:5-6;
1ª Co. 10:31; 2ª Ts. 1:11,12). Desarrollar Un Espíritu de Amor y Comunión Cristiana entre sus
Miembros, Practicando Una Vida Corporal en que Cada Miembro
Participe Activamente por medio de sus Dones, B
uscando Además la
Edificación de sus Miembros mediante la Enseñanza Sistemática de La
Palabra de Dios (Ro. 12:3-8; Ef. 4:12; Col. 3:16; 1ª Ts.5:11-14; He. 3:13,10:25). Predicar El Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo y Hacer Discípulos en Esta Localidad, con Proyecciones al Avance de la Obra Evangélica en
Todo el País y en Todo el Mundo (Mt. 28:18-20; Hch.1:8). Procurar el Bienestar General, Mayormente a la Familia de Dios y a
Nuestro Prójimo, sin Tomar en Cuenta Ningún Fin Político Ni Lucrativo
(Gál 6:10, Mt. 22:39). Educar e Instruir a Través de Escuelas, Colegios, Institutos, Seminarios, Hogares, etc. CREDO
Reconocemos los Siguientes Artículos como Declaración Doctrinal de la
Iglesia:
A. Creemos que La Biblia, que Está Conformada por los 66 Libros del
Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, Es La Palabra Inspirada de
Dios, la Narración Escrita de la Revelación Divina a los Hombres, sin
Error como Fue Dada Originalmente, Absoluta en Su Autoridad,
Completa en Su Revelación y Final en Su Contenido (Dt. 4:2, 2ª Ti. 3:16-
17; 2ª Ped. 1:19-21; Ap. 22:18-19). Creemos en la Trinidad del Creador, Dios El Padre, Dios El Hijo y Dios El Espíritu Santo. Creemos en la Personalidad de Dios Padre,
Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente, e Infinito. Creemos en la
Deidad de Jesucristo, El Hijo de Dios; Creemos que Existe desde la
Eternidad con El Padre; Creemos en Su Encarnación, Engendrado por El
Espíritu Santo, Nacido de la Virgen María; que Es Dios Verdadero,
Nuestro Único Salvador y Mediador. Creemos que El Espíritu Santo Es
Una Persona, que Es El Vicario de Cristo en La Tierra, y Nuestro
Intérprete Infalible de La Palabra de Dios (Is. 44:6; Mt. 28:19; Jn. 1:1;
Jn. 14:16-26; 1ª Co. 8:6; 2ª Co. 13:14; 1ª Tim. 2:5,3:16). Creemos que el Hombre Fue Creado a la Imagen y Semejanza de Dios, pero Desobedeció a su Creador, y su Rebeldía Trajo como
Consecuencia que Toda Persona Nazca con Una Naturaleza Pecaminosa
y que al Llegar a la Edad de Responsabilidad Moral se Manifieste como
Pecador en Pensamiento, Palabra y Hecho. Que para Salvarse Necesita
Ser Perdonado y Regenerado por La Gracia Divina mediante el
Arrepentimiento y la Fe en Jesucristo sin Mérito de Obra Humana
Alguna (Ro. 3:9-12,8:7; 2ª Co. 5:19-20; Ef. 2:1,8-9). Creemos en la Expiación de Nuestros Pecados por la Sangre Derramada de Cristo Jesús, que Él Murió en Lugar del Pecador y Es el Sacrificio Propiciatorio de Dios por el Pecado de Todo el Mundo y Eficaz para la Salvación Eterna de los que Creen en Él (Is. 53:5-6; Hch. 4:12; 1ª P. 2:24; 1ª Jn. 1:7,2:2). Creemos que Cristo Resucitó Corporalmente al Tercer Día; que
Ascendió al Cielo y Está Sentado a la Diestra de Dios como Abogado e
Intercesor de los Creyentes (1ª Co. 15:3-4; He. 1:3; 1ª Pe. 3:22; 1ª Jn.2:1). Creemos en la Segunda Venida de Cristo, Visible y Personal, para
Arrebatar a Su Iglesia antes de la Gran Tribulación y después Establecer
Su Reino Milenial sobre La Tierra (Is. 2:2-4; Zc. 9:9-10; 1ª Ts. 4:16-17;
Ap. 20:4). Creemos en la Resurrección Corporal de los Mu***os; que los
Justificados por la Fe en Cristo Gozarán de Dicha Eterna con Él y que los No Creyentes e Impenitentes Serán Condenados al Suplicio Consciente del Fuego Eterno (Dn. 12:2; Jn. 5:24-29; 2ª Ts. 1:7-9; Ap. 20:11-15,21:8). Creemos que El Espíritu Santo, en el Momento de la Salvación, además de Regenerar al Creyente, Bautizarlo en el Cuerpo y Sellarlo, Viene a Morar en Él para Guiarlo, Instruirlo y Darle Poder para la Vida Piadosa y el Servicio Eficaz (Jn. 14:26,16:7-14; 1ª Co. 6:19-20,12:13; Ef. 4:30; Tit. 3:5-6). Creemos en la Realidad de Satanás, Autor del Pecado y Príncipe de Este Mundo, que Es el espíritu que Opera en los No Creyentes, que su Fin Será el Lago de Fuego con sus Ángeles (Gn. 3:1-14; Mt. 25:41; Jn. 8:44; 1ª Jn. 3:8; Ap. 20:2). Creemos que La Iglesia de Jesucristo Está Constituida por Aquellos que por Una Fe Viva y Personal en Cristo Han Sido Regenerados por El
Espíritu Santo, mediante el Bautismo por El Mismo Espíritu Han Sido
Unidos Conjuntamente en El Cuerpo de Cristo, del Cual Es Este La
Cabeza (1ª Co. 12:13; Ef. 4:4; Col. 1:18; Tit. 4:5-6). Creemos que la Misión Suprema de La Iglesia en Esta Era Es Predicar El Evangelio en Todo el Mundo a Todo Ser Humano (Mt. 28:18-20; Jn.
20:21; Hch. 1:8, Mr. 1:14). Creemos que Jesucristo Es Señor y Cabeza de La Iglesia y que Cada
Iglesia Local Responde Directamente a Él, Ejerciendo su Autonomía
dentro de Su Voluntad Expresada en Su Palabra (1ª Co. 1:2; Ef. 4:7-16;
1ª Ti. 3:15; He. 10:19-22). Creemos que el Bautismo y la Cena del Señor Son las Ordenanzas que Deben Observar y Practicar las Iglesias hasta que Él Venga. Sin
embargo, No Son Medios para Obtener Salvación (Mt. 28:19-20; Hch.
2:41-42; Ro. 6:2-6; 1ª Co. 11:23-26). Creemos que Todo Creyente Debe Vivir de Tal Manera que Honre y
Glorifique a su Salvador y Señor y Evite Reproches a Su Nombre,
Separándose de Doctrinas Falsas, Deleites, Costumbres y Enlaces
Mundanos (1ª Co. 6:20; 1ª Co. 10:31; 2ª Co. 6:14-18; 1ª P. 1:15-16; 1ª
Jn. 2:15-17). O. Creemos en el Matrimonio Tal como Fue Establecido por Dios en el
Edén, antes que Entrara el Pecado en el Mundo (Gn. 2:20-25), Dios
Creó al Hombre Varón y Mujer (Gn 1:27); que Es la Unión Legal de Un
Hombre y Una Mujer de Nacimiento, en Una Sociedad para Establecer
Un Hogar, Procrear y Criar Hijos, y Promover la Interdependencia, el
Apoyo y el Consuelo Mutuo. LAS ORDENANZAS
Es Convicción de la Iglesia Bíblica Maranga Cumplir las Siguientes
Ordenanzas:
A. El Bautismo por Inmersión en Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, como Un Testimonio Público de Arrepentimiento de Pecados, y de Una Fe Viva Ya Habida en Jesucristo, y como Una Representación de Unión con Él en Su Muerte, Sepultura y Resurrección y de la Limpieza de Pecado (Mt. 28:19; Hch.8:12,37-38,16:30-34,18:8; Col. 2:12). La Cena del Señor, por medio del Pan en Representación del Cuerpo de Cristo, de la Copa en Representación de la Sangre de Cristo, como Un Testimonio de la Muerte del Señor, hasta que Él Venga. Participan de Ambos Elementos de la Cena del Señor los Creyentes Bautizados de
Nuestra Iglesia u Otra Iglesia Evangélica que Gozan de la Misma Fe y
Práctica, y que Están en Plena Comunión con Nuestro Señor Jesucristo
y con la Iglesia (Mt. 26.26-29; 1ª Co. 11:23-31). DECLARACIÓN DOCTRINAL IBM