20/08/2026
EL EVANGELIO DE HOY: Dios te invita a su banquete, ¿aceptarás? 🍞✨
(Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14)
Jueves 20 de agosto de 2026 – XX Semana del Tiempo Ordinario
(jueves de la 20.ª semana del Tiempo Ordinario – Memoria de san Bernardo, abad y doctor de la Iglesia)
En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
«El Reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir.
Volvió a mandar otros criados, encargándoles que dijeran a los convidados: “Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”.
Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.
Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”. El otro no abrió la boca.
Entonces el rey dijo a los servidores: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».
Palabra del Señor 🕊️
Gloria a ti, Señor Jesús ✝️
📜 Reflexión
Dios no se cansa de invitarnos. Su Reino es una fiesta abierta para todos, pero aceptar su invitación significa también permitir que Él transforme nuestra vida. Como tantas veces enseñó el Papa Francisco, no basta llamarnos cristianos: nuestra fe debe reflejarse en nuestras decisiones, en nuestra manera de amar, perdonar y servir.
🙏
Hoy pregúntate: ¿qué invitación de Dios estoy dejando para después? Dedica unos minutos a la oración y realiza un gesto concreto de amor hacia alguien que lo necesite. No dejemos pasar la invitación del Señor. 🙏💙