29/06/2017
Un profesor del que antes había escrito y que afirmó: "Mi vida es un desgracia...", al que le había obsequiado una pequeña Biblia hoy me dijo: "Dios es grande... he tratado de entender lo que ha pasado de manera "lógica" y no le encuentro explicación,... asistiré a una iglesia el Domingo", a lo que yo les respondí con Isaías 55.8-9*. Ciertamente Dios nos muestra su amor, su gran sabiduría y nos revela su majestad a medida que lo conocemos, así es alumbrado los ojos de nuestros entendimiento por esa luz preciosa que emana la sola presencia de Dios en nosotros. Pablo le decía a los Efesios que era necesario conocer a Dios, pues de esta manera se iban a dar cuenta y saber la Esperanza la que fueron llamados, las riquezas de las salvación y el poder que moraba en ellos por medio de la arras del Espíritu*. Si nosotros tenemos todo esto y el mundo vive en desgracia ¿Porqué no testificamos del amor, justicia, gracia, esperanza, de El?
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos".
Isaías 55:8-9
"...que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
la cual operó en Cristo, resucitándole de los mu***os y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero..."
Efesios 1.17-21