07/11/2025
Cada uno de nosotros tenemos necesidades y responsabilidades que cumplir, al punto que debemos esforzarnos para conseguirlas. Pero de ahí, aferrarnos a ellas no es recomendable. Entonces, Por qué Pablo nos aconseja no mirar las cosas de este mundo?. Veamos: (*Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió - Génesis 3:6*). El hombre y la mujer al comer el fruto prohibido no solo lo disfrutaron, sufrieron las consecuencias de su desobediencia a pesar del consejo que les dio el Señor en el huerto. Es por eso que debemos recordar lo siguiente: (*Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante - Proverbios 4:25*). Poner nuestra mirada en las cosas de este mundo nos desvía del propósito por el cual hemos sido llamados. Aunque estas cosas terrenales trae gozo temporal al final nos trae sufrimiento eterno. El versículo enfatiza la importancia de enfocar la atención en las realidades espirituales y eternas y no en las terrenales. (*Pues yo sé los planes que tengo para ustedes—dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza - Jeremías 29:11*). Debemos descansar en los planes que nuestro Señor tiene y esos planes son eternos.