08/03/2019
Un pensamiento para hoy….. Mujeres.
En el mundo de los minerales hay cuatro que son consideradas “piedras preciosas”:
1. El Rubí, caracterizado por su incomparable color rojo que destaca por sobre todas las piedras.
2. El Zafiro que tiene las mismas propiedades del Rubí, pero se les llama así a todos los colores distintos al rojo. Se pueden encontrar en diversos colores y formas manteniendo su valor y elegancia.
3. La Esmeralda no sólo es hermosa por su verde apariencia simulando la naturaleza, sino que lo que la hace da un especial y alto valor es su “transparencia”, alrededor del mundo existen muchos yacimientos de este metal, pero son opacas y por tanto no tienen alto valor, las verdaderamente transparentes son de alto precio.
4. El Diamante, su nombre lo dice todo, viene del griego “adámas” que significa “invencible” se forman en condiciones extremas en profundidades de hasta 190 Kms. Bajo nuestros pies y las explosiones volcánicas hacen que suban a la superficie donde escasamente se pueden encontrar.
Al pensar en esto, me doy cuenta, una vez más, que la Biblia es el libro de la Sabiduría divina. Todo lo anterior, es inferior a lo que representa una Mujer:
Mujer…Son superiores al Rubí que deslumbra por su rojo color, en ellas habla del amor de mujer, un amor intenso y apasionado donde la palabra a medias no existe, “o es todo o es nada”.
Son mejores que el Zafiro porque se adapta y encantar en cada situación y etapa de su vida pudiendo ser la niña mimada en su rol de hija, la princesa de la casa cuando ya es una señorita, la amada cuando encuentra el amor de su vida, la madre cuando Dios le da el privilegio de criar hijos, La abuela consentidora cuando se acaba la tarea de criar y viene el tiempo de disfrutar a los hijos de sus hijos y la bisabuela si Dios se lo permite. En todos estos procesos ellas con su brillo permanente, elegante y firme.
Sobrepasan a la Esmeralda llenas de vida, pero por sobre todo “transparentes” Si algo les molesta se le nota y si algo las hace feliz sus ojos les delatan.
Y finalmente su valor está por sobre los Diamantes, muchas de ellas se han formado en los rigorosos y duros caminos de la vida que hicieron en ellas un ser de carácter, pero por sobre todo invencibles, que cuando lo deciden sacan fuerzas de su debilidad al punto de derribar los obstáculos no importa que tan grandes y fuertes sean pueden sucumbir ante ellas, Pero después que pasa su arrebato vuelven a su brillo y delicadeza que las caracteriza… y tal como los Diamantes también son escasas.
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Proverbios 31:10
Sinceramente,
Ps. Genaro Quinteros
08-03-2019