24/05/2026
La solemnidad de Pentecostés nos invita a profundizar en el papel del Espíritu Santo como guía y fuerza transformadora. Diez días después de la Ascensión, la liturgia cristiana conmemora este don esencial, pidiendo al soplo divino que fortalezca y guíe nuestro camino como hijos de Dios.
Compartimos este recurso de reflexión que reúne el relato bíblico, la invocación de la tradición y la oración de San Juan Pablo II por un nuevo Pentecostés.
Invitamos a integrar esta oración en su espacio personal de recogimiento.