12/08/2021
"CRISTO ES EL CENTRO Y CORAZÓN DE LA BIBLIA"
Verdaderamente toda la Biblia se centra en Cristo, de modo que, al predicar de Cristo, se predica todo lo que se debe predicar.
El Antiguo Testamento desde Génesis hasta Malaquías (39) es el relato de una nación.
El Nuevo Testamento desde Mateo hasta Apocalipsis (27) es el relato de un hombre.
La nación judía fue creada, fundada y desarrollada por Dios, para traer al mundo aquel hombre.
Dios mismo se hizo hombre, para dar a la humanidad una idea concreta, definida, tangible de la clase de Persona en quién hemos de pensar cuando pensamos en Dios. Dios es Jesús. Jesús era Dios encarnado en forma humana (Juan 14:8-9).
Su presentación en la tierra es el evento central de toda la historia. El Antiguo Testamento provello escenario de ella. El Nuevo Testamento la describe. Dicho de otro modo: el Antiguo Testamento es la base para la interpretación del Nuevo testamento. Dios ha establecido en ambos Testamentos una concatenación o relación: un inicio y un fin, un proceso y una culminación, un ir dejando la sombra para ir alcanzando la luz, un tiempo de promesas y otro tiempo de cumplimiento.
Como hombre, vivió la vida más singularmente hermosa que jamás se halla conocido. Era el hombre más bondadoso, tierno, Manzo, paciente y simpático que jamás halla vivido. Amaba a la gente. Le dolía ver sufrir a las personas. Se deleitaba en perdonar y en ayudar. Obró milagros admirables para dar de comer a quiénes tenían hambre. Aliviando el dolor a los dolientes, dejando
él mismo de comer. Multitudes de cansados, adoloridos y agobiados de corazón vinieron a ÉL, y hallaron salud y alivio. Se dijo de ÉL, lo que de ningún otro: Que si todas sus obras de bondad se describiesen, no cabrían en el mundo los libros que llenarían. Esa es la clase de hombre que era Jesús. Esa es la clase de persona que es Dios.
Luego murió en la cruz, para quitar el pecado del mundo, y para ser el Redentor y Salvador de los hombres. Después se levantó entre los mu***os, está vivo ahora; no es simplemente un personaje histórico, sinó una persona viviente. Es el hecho más importante de la historia y la fuerza más vital del mundo hoy día.
La Biblia gira alrededor de esta hermosa historia de Cristo y su promesa de vida eterna para los que le acepten.
La Biblia fue escrita con el sólo propósito de que los hombres pudiesen creer, comprender, conocer, amar y seguir Cristo.
Cristo es el centro y corazón de la Biblia y de la historia, lo es también de nuestras vidas. Nuestro destino eterno está en sus manos. Nuestra aceptación o nuestro rechazamiento de ÉL, determina para cada uno de nosotros la gloria eterna o la ruina eterna; el cielo o el in****no.
La desición más importante que tenga que hacer cada uno de nosotros es determinar en su corazón de una vez y para siempre, el problema de su aptitud hacia Cristo. De esto depende todo lo demás.
Es cosa gloriosa ser cristiano, y el privilegio más elevado del ser humano: Aceptar a Cristo como Salvador, Señor y Maestro. Seguir la manera de vivir que Jesús nos enseñó. Significa paz; paz de la mente, contentamiento del corazón, perdón, felicidad, esperanza y vida aquí ahora mismo, vida abundante y vida que jamás tendrá fin.
Cómo puede alguno ser tan ciego como para recorrer la vida y afrontar la muerte, sin la esperanza del cristiano? Aparte de Cristo, que hay, o que puede haber, para que valga la pena de vivir ya sea en este mundo o en el venidero?
Lo más caro y preciado de esta vida es el saber, en lo más profundo del corazón, que vivimos para Cristo. Y la esperanza de tener alguien en aquel día final y ponernos a sus pies en humilde adoración y gratitud a Jesucristo.
A ÉL sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. (Efesios 3:21).
Bendiciones.
Dr. Jacinto Montanchez N.