24/08/2026
¿Sabías que la enfermedad, el dolor y el sufrimiento no formaban parte del diseño original de Dios?
Pero cuando el pecado entró al mundo, también entraron sus consecuencias. Sin embargo, Dios no nos abandonó en nuestra fragilidad. Desde la eternidad preparó un maravilloso plan de redención.
En la cruz, Jesucristo llevó nuestros pecados, nuestros dolores y nuestras enfermedades, y abrió para nosotros un camino de salvación, restauración, sanidad y esperanza.
Hoy será un tiempo para escuchar la Palabra, fortalecer nuestra fe, experimentar la sanidad y orar por los enfermos y por todos aquellos que necesitan un toque de Dios.