08/04/2023
LA SOLEDAD DE MARÍA
¡Madre de Dios más digna! que al estar a los pies de la Cruz con Jesús, tú Hijo Unigénito, lo viste sufrir, agonizar y morir, permaneciendo sola e indefensa, sin otro alivio que el dolor y sin otra compañía que los tormentos.
¡Oh, Virgen dolorosa! Mi alma quiere participar, en tus dolores y aflicciones, para que me acompañes toda mi vida en el justo sentimiento de la muerte de tu amado Hijo.
Permíteme, Solitaria Señora, que te acompañe siempre en tu tan amarga Soledad, sintiendo lo que sientes y llorando por lo que lloras.
¡Oh, Madre del verdadero amor! llena mi pecho de una caridad inmensa para amar a tu Hijo Divino, que por amor a mí murió crucificado; y concédeme la gracia especial que te pido en esta oración, para la gloria de Dios, su honor y el beneficio de mi alma.
Amén.