25/06/2025
Los días 17, 18, 19 y 20 de Junio la Pastoral Social de la diócesis de Chosica celebró su semana social siendo acogidos por la Vicaría 3 en las instalaciones de la parroquia San Marcos en San juan de Lurigancho. En esta oportunidad, a propósito de los diez años de la publicación de la encíclica Laudato Si del Papa Francisco, nuestra comunidad pastoral ha podido reflexionar sobre la urgencia de lo que el pontífice anunciaba proféticamente hace una década: evaluar críticamente el modelo de vida humana imperante, que desde la técnica y la ciencia ha establecido una relación con la naturaleza de dominio y explotación desmedida, generando devastación en nuestra casa común y acentuando el abandono y vulnerabilidad de los tradicionalmente excluidos y más pobres en el planeta.
La Diócesis de Chosica, ubicada en un territorio profundamente marcado por la riqueza de la creación y la presencia de antiguas culturas humanas, pero también herido por el extractivismo y el crecimiento urbano desmedido, se ha unido en esta celebración con una semana de reflexión y celebración. Esta iniciativa ha renovado nuestro compromiso de fe con el cuidado de la casa común, promoviendo reflexiones y actividades que nos involucren cotidianamente con un estilo de vida más vigilante, sencillo, fraterno y solidario.
A partir de trabajos metodológicos de diagnósticos en grupo sobre problemáticas ecológicas en nuestros diversos sectores y comunidades, la semana social ha podido integrar el paradigma del cuidado de la creación en nuestras dimensiones pastorales y encaminar nuestras acciones comunitarias hacia lo que Francisco ha llamado una conversión ecológica integral en el contexto de nuestras realidades concretas: nuestros ríos y quebradas y los peligros a los que se ven expuestos por la contaminación; la salud humana y la calidad de los productos y alimentos que nos dan sustento desde las zonas rurales afectadas por actividades extractivas irresponsables; las problemáticas del acceso a la tierra, la vivienda y los servicios básicos en asentamientos humanos y barrios populares; y los hábitos y prácticas diarias que desde cada uno de los roles que desarrollamos, podemos rectificar y mejorar .