27/08/2026
Jesús invita a permanecer despiertos y atentos interiormente, no solo físicamente. La vigilancia cristiana no debe surgir del miedo, sino del amor y de la espera confiada en Dios. Estar despiertos significa vivir el presente con fidelidad, aprovechando cada día para amar, rechazar el mal, cumplir nuestras responsabilidades y reconciliarnos. En lo cotidiano, debemos reconocer la presencia de Dios y vivir conscientes de que nuestra vida tiene un sentido eterno.