22/05/2026
Había construido un imperio.
Dinero. Mansiones. Autos de lujo. Fama. Éxito.
Pero una noche, rodeado de personas en una fiesta, Scott Borba descubrió algo que el dinero no había podido esconder:
Se sentía profundamente solo.
El hombre que convirtió a e.l.f. Cosmetics en una de las marcas más exitosas de maquillaje en Estados Unidos confesó que, a pesar de tenerlo todo materialmente, se sentía vacío y poco amado.
Y ahí comenzó todo.
Scott Borba contó que Dios lo había llamado al sacerdocio desde que tenía apenas 10 años. Pero durante décadas huyó de esa voz.
“Huir del llamado también era huir de mi fe”, reconoció.
A los 40 años, en medio de una crisis interior, hizo una oración sencilla que terminó cambiando su vida:
“Señor, ayúdame a ser el hombre que creaste para que fuera.”
Y entonces llegó la misericordia.
En 2019 dejó atrás la fortuna que había construido con e.l.f. Cosmetics. Donó todo a obras benéficas e ingresó al seminario de la Diócesis de Fresno, en California.
Pasó de vivir rodeado de lujos a habitar una pequeña habitación de seminario.
Y aunque confesó que desprenderse de lo material fue doloroso, hoy asegura que nunca había experimentado tanta paz.
Este 23 de mayo será ordenado sacerdote.
Su historia está dando la vuelta al mundo porque recuerda una verdad incómoda para nuestra generación:
El éxito no siempre llena el corazón.
Hay vacíos que solamente Dios puede tocar.
🙏 Señor Jesús, danos un corazón capaz de escucharte incluso en medio del ruido del mundo.
Enséñanos a no buscar nuestra felicidad lejos de Ti.
Y que nunca tengamos miedo de responder a tu llamado.