09/08/2026
—Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (Hebreos 10:24-25).
Cuando conocemos y amamos a
Dios comprendemos que es un mandato de Dios congregarnos para nuestro bien y para Su Gloria.
Ningún cristiano solitario ha logrado salir adelante venciendo, necesitamos aprender a ser hermandad para estar listos como un solo cuerpo de Cristo que somos todos tanto más cuando vemos que el día de Su Venida está cerca. Jesús no viene por medio cuerpo, media esposa ni media iglesia. Él viene por algo completo, unido, crecido, maduro. Por tal razón, congregarnos es importante para crecer juntos como hermanos, recibiendo La Palabra de Dios que es el alimento como una familia espiritual en Dios.
Congregarnos es importante para buscar a Dios en unidad a través de la oración, para alabar y adorar a Dios pues Dios quiere oír a todos Sus hijos cantándole a una misma voz, con un mismo sentir. Congregarnos es importante porque a través de la unidad somos fortalecidos, por eso al enemigo le gusta dividir a la iglesia y así debilitarlos. Congregarnos es importante para que nuestro carácter sea moldeado. (Salmos 133:1). Porque como en un hogar y familia, cada persona piensa diferente, imaginemos a la Iglesia unida siendo diferentes pero con una misma mente (la de Cristo), un mismo sentir (el del Espíritu Santo) y una misma meta, que es ser edificados como Esposa para recibir al Amado.
Cuando experimentamos la unidad de la hermandad como Iglesia de Cristo, queremos que otros se unan.
Congrégate, sé discípulo de Jesucristo y gana almas para Cristo.