16/02/2025
Anoche vivimos un tiempo poderoso en la presencia de Dios. Cada alabanza, cada palabra y cada oración fueron de gran bendición.
¡Qué alegría ver a tantos jóvenes y adolescentes con corazones encendidos por Jesús!
Gracias a todos los que hicieron posible este culto: a los que sirvieron, oraron y participaron con pasión. Dios está levantando una generación que le busca con todo el corazón.
¡Lo mejor está por venir!