25/10/2023
UN MOMENTO CON DIOS
Palabra de Dios:
“14 Constrúyete un arca de madera resinosa,[a] hazle compartimentos y cúbrela con brea por dentro y por fuera. 15 Dale las siguientes medidas: trescientos codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto.[b] 16 Hazla de tres pisos con una abertura a un codo[c] del techo y con una puerta en uno de sus costados. 17 Porque voy a enviar un diluvio sobre la tierra para destruir a todos los seres vivientes bajo el cielo. Todo lo que existe en la tierra morirá. 18 Pero contigo estableceré mi pacto, y entrarán en el arca tú y tus hijos, tu esposa y tus nueras. 19 Haz que entre en el arca una pareja de todos los seres vivientes, es decir, un macho y una hembra de cada especie, para que sobrevivan contigo. 20 Contigo entrará también una pareja de cada especie de aves, de ganado y de animales que se arrastran por el suelo, para que puedan sobrevivir. 21 Recoge además toda clase de alimento y almacénalo para que a ti y a ellos les sirva de comida».
22 Y Noé hizo todo según lo que Dios había mandado. Génesis 6:14-22
Perlas: Sigamos con Noé. Ya mencionamos que estar cerca de Dios, tan cerca que estaba en sintonía con Él, le hacía sonreír, y también le hizo decidir que él y su familia serían el punto de partida de una nueva historia. Dios conocía su corazón, el de su esposa y el de toda su familia. Dios comprobó que en este hombre había obediencia. Vuelve a leer cada instrucción específica que Dios le dio a Noé en Génesis. Ahora detente en la palabra “diluvio”. El diluvio era algo que este hombre ni ninguno de la época conocía. Era algo que nunca había pasado en la tierra, sin embargo, Dios se lo anuncia a Noé en la intimidad de su relación con él. Eso sí, le dejaba ver que iba a ser algo MUY fuerte, tanto, que destruiría todo lo que era hasta ese momento.
No deja de sorprender el nivel de precisión de las instrucciones de Dios a este hombre, para que el arca quedara exactamente como se necesitaba para que fuera un “refugio” para seres humanos y animales, a partir de los cuales iniciarían miles de millones de nuevas historias. Qué gran sonrisa sale del corazón de Dios cuando hacemos exactamente lo que dice, en especial, para que eso que hacemos en su nombre sirva de refugio, de consuelo y de esperanza a otros. Si Noé no hubiera estado atento a su voz, tal vez nada de eso hubiera pasado, pero Dios contaba con su corazón dispuesto a hacerlo, aunque muchos le llamaron loco, y aunque a veces las fuerzas parecían faltar.
Detente. Escucha a tu amado Padre. Escucha sus instrucciones y hazlas. Tú también estás, como Noé, siendo guiado por Dios en tu proceso de sanidad y restauración. Vívelo como si estuvieras armando un gran arca, y vívivelo en intimidad… en esa intimidad y cercanía que hace falta para escuchar su voz… en la cercanía que hace que Dios sonría.
Oración: Amado Dios, déjame sentirme más cerca de ti, en intimidad real. Tal vez he estado haciendo muchas cosas en mis fuerzas, y tal vez, hace mucho tiempo no me siento en una intimidad profunda contigo. Abrázame hoy y déjame sentir el latido de tu corazón, y prepárame para cada instrucción que quieras darme sobre lo que quieras que haga, como lo hiciste con Noé.
Reto del día: ¿Qué te ha dicho Dios que hagas? ¿Qué quire que empieces? ¿Esto que haces hoy le hace sonreír? Pregúntaselo y escribe cada palabra detallada que te hable hoy.