31/12/2025
Antes de pedir es el momento de agradecer.
¡Saludos de paz y amor de Cristo al Pueblo de Dios del Oratorio Santísima Virgen de la Asunción de los Devotos Santísima Virgen de la Asunción de la FSJ - IUAM
El 1 de Enero no solo damos la bienvenida al año nuevo, sino que también concluimos la
Octava de la Navidad, los ocho días de alegría tras el nacimiento de Cristo. Cada día después de Navidad se celebra una fiesta especial, que culmina con la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, el cual es un día de precepto.
Esta celebración de nuestra Santísima Madre resalta su papel único en el misterio de la Encarnación de Jesucristo, nuestro Salvador. Concebida por obra y gracia del Espíritu Santo, la Virgen María libremente aceptó el designio divino de Dios y siendo exaltada por encima de todas las criaturas. Como dice el Concilio Vaticano II en Lumen Gentium: “Redimida de modo eminente, en previsión de los méritos de su Hijo, y unida a El con un vínculo estrecho e indisoluble, está enriquecida con la suma prerrogativa y dignidad de ser la Madre de Dios Hijo, y por eso hija predilecta del Padre y sagrario del Espíritu Santo; con el don de una gracia tan extraordinaria aventaja con creces a todas las otras criaturas, celestiales y terrenas”.
Como Cristianos, honramos a María como la discípula perfecta de Cristo. Por su fe, confianza y humilde obediencia, el amor de Dios y el don de la paz llegaron al mundo. Así que, esforcémonos por seguir su ejemplo y buscar su intercesión ante Dios por nosotros.
El Día de Año Nuevo es también la Jornada Mundial de la Paz, una tradición establecida en 1967 por el Obispo de Roma, el Papa San Pablo VI durante la Guerra Fría. Cada año, el Santo Padre invita a todas las personas a trabajar por la paz.
Este año, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, el Obispo de Roma, el PAPA León XIV nos recuerda que : “Antes de ser una meta, la paz es una presencia y un camino. Aunque sea combatida dentro y fuera de nosotros, como una pequeña llama amenazada por la tormenta, cuidémosla sin olvidar los nombres y las historias de quienes nos han dado testimonio de ella.”.
En un mundo agobiado por el conflicto y la incertidumbre, animo a que todo el pueblo de Dios se una con nuestro Santo Padre, el Obispo de Roma , el Papa León XIV para orar por la paz mundial y salvaguardarla en nuestros corazones y comunidades. Acudamos también a María, nuestra Madre, pidiendo su intercesión por un año lleno de esperanza, armonía y prosperidad.
Comencemos este año nuevo con corazones llenos de gratitud, reconociendo los dones de Dios de amor, alegría y paz.
En los Sagrados Corazones de Jesús, José y María
Pbro. Roy Jesús Aguirre Huerto, FSJ
Vicario General IUAM
Rector del Oratorio Santísima Virgen de la Asunción