15/08/2024
FIESTA DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA 💙
Cada 15 de Agosto, la Iglesia celebra la Fiesta de la Asunción de la Virgen María al Reino de los Cielos. Nosotros como católicos afirmamos que ella fue Asunta, según lo declara la Tradición y la Historia. Esta "verdad" revelada y proclamada por la Iglesia, proviene desde los primeros siglos del cristianismo.
Pero recién en el año 1950, el Papa Pio XII proclamó a la Iglesia, el Dogma de la Asunción (verdad revelada por Dios), el cual significa que la Virgen María al terminar su peregrinaje terrenal y en virtud de su contribución a la historia de la salvación como Madre de Jesucristo, fue liberada de la muerte y del sepulcro y elevada en cuerpo y alma al Reino Celestial, dónde actúa como intercesora.
Según las tradiciones que provienen del Siglo II, cuando María estaba a punto de abandonar este mundo, todos los Apóstoles, excepto Santiago el Mayor, que había sufrido martirio, y Tomás, que se hallaba en la India. Se congregaron en Jerusalén para acompañar a María en sus últimos momentos.
Y una tarde serena y blanca cerraron sus ojos y depositaron su cuerpo en un sepulcro. A los pocos días, cuando Tomás, llegado con retraso, insistió en ver el cuerpo de la Virgen, encontraron la tumba vacía, llena de flores, mientras se escuchaban cantos celestiales.
Al margen de los contenidos en estas narraciones, lo que es absolutamente cierto es que la Virgen María, por un privilegio especial de Dios Padre, no experimentó la corrupción: su cuerpo, glorificado por la Santísima Trinidad, fue unido al alma, y María fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús, para glorificar a Dios e interceder por nosotros.
💙 ORACIÓN A MARÍA ASUNTA AL CIELO 💙
Santísima Virgen María, Madre de Jesús y Madre nuestra, creemos que fuistes asunta al cielo, donde los ángeles y los santos te aclaman como Reina.
Nos unimos a ellos para alabarte y bendecimos al Señor que te creó Inmaculada sobre todas las criaturas. Te ofrecemos nuestra devoción y amor, Santísima Madre.
Estamos seguros de que conoces todos nuestros esfuerzos y necesidades diarias, de que velas por dales una rápida solución y nos consuela de la fe en la resurrección venidera.
Esperamos en ti, que eres, nuestra vida, nuestra dulzura y nuestra esperanza, para que después de esta vida terrenal, nos conduzcas y muestres a tu Divino Hijo, Nuestro Rey y Salvador, Jesucristo, fruto bendito de tu vientre. Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor.