06/07/2024
UN PADRE QUE VALE LA PENA CONOCER
En este domingo 16 de junio, 2024, tomemos un momento para observar el protagonista de una de las parábolas de Jesús.
La historia que contó Jesús nos ayuda a entender cómo es el amor que Dios tiene para con cada ser humano.
De la parábola, que encontramos en Lucas 15:11-24, señalamos los siguientes puntos en cuanto a las acciones del papá de ese hijo perdido.
1.
a) El papá, enfrentado con un hijo impaciente para ser independiente de su hogar y que pide su herencia por adelantado, no le regaña, no pelea con él, no se hace el ofendido y dolido, sino que permite a su hijo tomar la decisión por sí mismo.
b) Dios ha dado libre albedrío a todo ser humano para tomar sus propias decisiones en cuanto a cómo vivir su vida, incluyendo rechazar a Su Palabra y los consejos, enseñanzas y ordenanzas que se encuentran en sus páginas.
2.
a) Sabiendo de la vida desenfrenada y desastrosa que llevaba su hijo, el papá simplemente esperaba con amor hasta que su hijo reconociera su error y volviera a casa
b) Dios también mira cómo nosotros tomamos las riendas de nuestras vidas, dando las espaldas a Él y Su Palabra. Nos ve sufrir las consecuencias de decisiones y acciones equivocadas, y espera en amor el momento cuando reconozcamos que le hemos ofendido, que estamos alejados de Él, y que le necesitamos.
3.
a) El papá lo ve de lejos cuando el hijo regresa a casa, arrepentido, humillado, y dispuesto a servir en casa de su papá. Pero, en vez de recibir regaños y malas caras, está envuelto por los brazos de su papá que nunca había dejado de esperarle. No sólo recibido con brazos abiertos, sino, restaurado a su lugar como hijo de la familia.
b) Igualmente, cuando nosotros vamos a Dios en oración, arrepentidos de haberle despreciado y desobedecido, el amor de Dios nos envuelve y recibimos su perdón. Nos restaura y entramos en comunión con Él como si nunca hubiéramos pecado. Nos llena de su Espíritu y nos hace como nuevos para g***r de una vida abundante de gozo y paz – aún en medio de dificultades.
Dios es el padre modelo, y cada padre es un modelo para sus hijos.
El sabio Salomón dije:
El que obedece a Dios ya tiene un poderoso protector para él y para sus hijos. (Prov. 14:26)
Si quieres ser un buen padre para tus hijos, encontrarás en Dios tu modelo, tu maestro y tu ayudador. No luches sólo. Dios es un Padre que vale la pena conocer.
Juan 3:16–17 Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.