28/04/2026
Cada 28 de abril, la Iglesia Católica celebra a Santa Gianna Beretta Molla, una mujer que dejó un testimonio impactante de amor, fe y entrega total a la vida. Nacida en 1922 en Magenta, Italia, fue médica pediatra, esposa y madre, destacando siempre por su profunda espiritualidad y su compromiso con el prójimo.
Desde joven mostró una fuerte relación con Dios, participando activamente en la Iglesia y cultivando una gran devoción a la Virgen María. Su vocación médica no fue solo profesional, sino también una misión: atender especialmente a los más pobres, a los niños y a las madres, recordando siempre que cada paciente tenía una dignidad única.
Tras casarse con Pietro Molla, formó una familia llena de amor y tuvo tres hijos. Sin embargo, durante su cuarto embarazo enfrentó una dura prueba: los médicos le diagnosticaron un tumor en el útero y le propusieron interrumpir el embarazo para salvar su vida. Gianna, con profunda convicción, rechazó esta opción y pidió que se priorizara la vida de su bebé.
Con valentía, expresó su decisión de forma clara: si era necesario elegir entre su vida y la de su hija, debían salvar a la niña. Finalmente, dio a luz el 21 de abril de 1962, pero su salud empeoró y falleció pocos días después, el 28 de abril, a los 39 años.
Su testimonio fue reconocido por la Iglesia: fue beatificada en 1994 y canonizada en 2004 por San Juan Pablo II. Hoy es considerada patrona de las madres, los médicos y los niños por nacer, siendo un símbolo de amor sacrificial y defensa de la vida.
La historia de Santa Gianna sigue inspirando al mundo, recordando que el verdadero amor es capaz de entregarlo todo, incluso la propia vida.