22/04/2025
Unos apuntes sobre Apocalipsis
Su autor:
Juan, autor del Apocalipsis
Para confirmar el punto de vista tradicional que el apóstol Juan escri-bió el libro de Apocalipsis, tomamos en cuenta su vocabulario. Existen muchas similitudes distintivas entre el vocabulario en el libro de Apo-calipsis y el vocabulario en otros trabajos de Juan.
Por razones de tiempo y espacio, sólo te mencino dos:
• Primero, en el Nuevo Testamento, la designación de Cristo como el «Verbo» o «Logos» [λόγος] sólo se encuentra en Apocalipsis 19: 13 y Juan 1: 1, 14. Un lenguaje similar aparece en 1 Juan 1: 1.
• Y segundo, la afirmación de Jesús: «El que tiene sed, venga» en Apocalipsis 22: 17 tiene paralelo en el Nuevo Testamento única-mente por su declaración: «Si alguien tiene sed, venga a Mí y beba» en Juan 7: 37.
Pese a que estos sólidos argumentos apoyan al apóstol Juan como el autor del libro de Apocalipsis, los críticos de inicios del siglo tercero, pusieron en duda su autoría.
Por ejemplo, el obispo del siglo tercero, Dionisio de Alejandría, puntualizó que el autor de Apocalipsis se identificó a sí mismo como Juan, mientras que el autor del evangelio y de las cartas de Juan, nunca nos dijo su nombre.
Son los mismos argumentos que hoy muchos críticos a la Biblia, plantean para cuestionar su certeza e inerrancia.
Así plantean las cosas para desvirtuar el valor y trascendencia del texto.
Esta Palabra de Dios es pertinente para nosotros hoy.
«8Todo lo que se dice, ya se dijo; no es posible decir algo nuevo. Sin embargo, el oído siempre quiere oír más y al ojo nada de lo que ve le satisface. 9¿Qué sucedió antes? Lo mismo que sucederá después. ¿Qué se hizo antes? Lo mismo que se hará después. No hay nada nuevo bajo el sol. 10Algunos dicen que tal cosa es nueva, pero en realidad siempre ha estado allí. Estaba allí antes de que existiéramos. 11La gente de hoy en día ni se acuerda de lo que sucedió hace mucho tiempo. En el futuro, la gente no recordará lo que está sucediendo ahora. Y más tarde, la gente de otras épocas no sabrá lo que hi-cieron los que vivieron antes que ellos».
Eclesiastés 1: 8-11
Sobre la fecha del Apocalipsis:
El fechado tiene dos posibilidades para haber sido escrito el Apocalipsis.
Nerón
El Templo de Jerusalén no se destruyó en el reinado de Nerón. Apocalipsis 11 menciona el templo. Pero Juan ha dicho en Apocalipsis 11: 1 y 2 que todo menos el patio exterior del templo sería protegido de los gentiles. En contraste con esto, en Mateo 24: 1 y 2, Jesús mismo ha predicho que el templo de Jerusalén sería destruido por los gentiles. Así que es difícil estar seguros que Apocalipsis 11 se refiere al templo que fue destruido en el año 70 d. C.
Por eso no podemos afirmar que el Apocalipsis se escribiera en el reinado de Nerón
Mientras es posible que la persecución de Nerón se haya esparcido por Asia Menor, no hay evidencia histórica que en realidad haya sido así. Por lo tanto, es difícil ligar las descripciones de Juan de la persecución de los cristianos directamente a Nerón. Debido a problemas como estos, la mayoría de los evangélicos prefieren una fecha posterior para el libro de Apocalipsis.
Domiciano
Lo que también sabemos del tiempo de Domiciano es, que los romanos habían tenido un crecimiento progresivo en el culto al emperador.
El culto al emperador va desde el comienzo de los días del imperio de Augusto, pero en el tiempo de Domiciano, él dijo cosas como: “Ustedes me deben adorar mientras yo estoy vivo”.
En el caso de Augusto, él fue adorado como un ser humano divinizado después de su muerte.
Pero para finales del primer siglo de nuestra era, los romanos están siendo llamados a adorar, a emperadores vivos como el mismo Domiciano. Quien corría de un lado a otro diciendo: “Sólo adórenme a mí, como: “Deus et dominus noster”. Nuestro señor y nuestro dios”.
Que resulta ser el mismo lenguaje que Tomás utiliza con Jesús: “Mi Señor y Mi Dios” al final del evangelio de Juan.
Es un lenguaje usado frecuentemente en el libro de Apocalipsis. Y parece que éste es un tiempo de auge de la adoración del emperador y de la persecución de los cristianos en lugares como Asia Menor donde estas iglesias estaban.
Esta es una de las razones por las cuales muchos cristianos aceptamos la fecha tardía de escritura del Apocalipsis durante el gobierno del emperador Domiciano.
Las persecuciones como señal de fidelidad a la verdad y la manera que debemos enfrentar ellas como iglesia.
Las persecuciones no solo se daban de manera directa contra el cristianismo, sino que muchas veces se daban sutilmente al penetrar pensamientos humanos en la enseñanza de Las Escrituras al interior de la iglesia misma.
Consideremos que desde el inicio de la vida de la iglesia, de manera constantes, pensamientos humanos penetran la enseñanza bíblica, porque dejamos a un lado La Escritura y nos concentramos en las enseñanzas que nos dice qué dice La Escritura.
Esto muchas veces hace que descuidemos nuestro acercamiento y comprensión directa de Las Escrituras.
Por ejemplo, en el Apocalipsis encontramos que la iglesia había sido penetrada por:
Las enseñanzas inmorales de Balaam se mencionan en Apocalipsis 2: 14,
Un grupo llamado nicolaítas es condenado en Apocalipsis 2: 6 y 15.
Y una falsa profetiza llamada Jezabel es mencionada en Apocalipsis 2: 20. Por otra parte estos cristianos desobedientes parecen haber estado presionando a otros cristianos a unirse a sus prácticas falsas.
Pero no todos los cristianos desobedientes se unieron a estas sectas heréticas, algunos simplemente renunciaron a su fe, y se unieron a las religiones paganas que les rodeaban.
Un registro interesante de esto viene de Plinio el joven, quien fue gobernador de Ponto y Bitinia entre los años 111 al 113 d. C.
Leamos lo que Plinio escribió al emperador romano Trajano en su Carta a Trajano:
«Otros mencionados por el informante declararon que eran cristianos, pero luego lo negaron, afirmando que ellos habían sido pero que han cesado de serlo … desde algunos veinticinco años atrás. Todos ellos adoraban tu imagen y las estatuas de los dioses y maldijeron a Cristo».
Los cristianos de todas las épocas enfrentan presiones que comprometen su lealtad a Cristo, en pensamientos, palabras y acciones.
En muchos lugares del mundo, el cristianismo sigue siendo una religión ilegal. Los fieles creyentes tienen que reunirse en secreto, por el riesgo de ser arrestados, y aun en algunos casos asesinados.
También hay una presión intelectual, estudiosos seculares, amigos y familia con frecuencia ridiculizan al cristianismo como una religión ignorante que está en contradicción de la ciencia.
También puede haber presión para comprometer nuestro comportamiento y creencias por el éxito en los negocios o para evitar un trato injusto en la sociedad.
Y el libro de Apocalipsis menciona este tipo de situaciones.
Su mensaje es que Jesús, es el Rey supremo, Él volverá para hacer justicia y gobernar en rectitud. Y cuando lo haga, Él recompensará a todos los que se han mantenido fieles a él.