FUNDACIÓN
La Sexta Cuadrilla de Cargadores de la Hermandad del Señor de los Milagros del Distrito de Jesús María, fue fundada el 16 de julio de 1959, gracias a la piadosa iniciativa de nuestros hermanos que descansan en la Gloria del Señor: Don José Florenttini Zevallos, quien falleció repentinamente el 9 de diciembre de 1963 y Don Alberto Veramatos Moreno, el 9 de Abril de 1988, con el fin de pa
rticipar activamente en la esencial tarea de preservar a través del tiempo el culto público al Cristo Moreno, y portar sobre sus hombros el anda de la venerada imagen del Patrón de Jesús María, durante el mes de noviembre de todos los años. Nuestros hermanos fundadores domiciliaban en aquellos años, en la cuarta cuadra del Jr. Mariano Melgar, sus más cercanos familiares aun lo siguen haciendo, y como prueba del imperecedero reconocimiento que guardamos en memoria de ellos, la Sexta Cuadrilla tiene el honor de realizar su homenaje oficial, en dicho barrio y son sus familiares los que año tras año nos ayudan en la confección de vistosas alfombra de flores, cadenetas y todo cuanto su profunda fe le sabe brindar al Señor de los Milagros a su paso por el actualmente llamado Jr. A ocho años de su fundación y debido a las nuevas corrientes sociales e ideológicas a fines de la década del setenta, en la que parecía que todo cuanto acercara a Dios pasaba a segundo plano, produjo ausentismo en nuestras filas lo cual derivo en inevitable receso. REORGANIZACIÓN
A inicios de 1967, surgió la figura de nuestro hermano: Roberto Mayurí Morán, gestor principal del nuevo comienzo de la Sexta Cuadrilla, quien estuvo perfectamente acompañado de los hermanos: Carlos Ballón Montes de Oca, José Olivares Castillo, Augusto Corona Carmona, Guillermo Barreto Arias, Victoria Arias Vda. de Barreto, Alfredo Horna Mendoza y David Ledesma Calderón. El 27 de julio de 1967, siendo presidente de la Hermandad el hermano: Pedro Vila Bernaola, fue presentado ante él un memorial solicitando la reactivación de la Sexta Cuadrilla, el cual fue aprobado en la noche de un memorable día, durante un baile organizado por la institución. Esta gran noticia nos la hizo conocer públicamente él mismo, a quien recordamos con afecto por la confianza depositada en nuestros hermanos y por apadrinar nuestra “guardada” el mismo año. Partió a la gloria del Señor el 10 de agosto de 1976. El presidente de la Hermandad, nombró como Capataz de Cuadrilla al Hno.: Roberto Mayurí Morán y Sub Capataz al Hno.: Carlos Ballón Montes de Oca, como únicos dirigentes de los que en su esmerada labor lograron acrecentar la cantidad de nuestros componentes y darle un funcionamiento adecuado hasta la actualidad. No podemos dejar de mencionar que, la insignia que simboliza a la Sexta Cuadrilla, es la única en la Hermandad que conserva la forma del anda y que demuestra nuestra plena identificación con el Señor de los Milagros y fue creada en octubre de 1967. Desde el año de su reorganización hasta nuestros días, la Sexta Cuadrilla ha sido presidida por 14 capataces, de quienes queremos resaltar al Hno.: Juan Castro Chávez quien falleció accidentalmente, en su domicilio el día 15 de octubre de 1983. Luego de sus exequias, se llevó a cabo una asamblea extraordinaria de cuadrilla, en la cual se acordó se otorgue el título de Capataz Vitalicio, como reconocimiento a su acertada gestión que se vio interrumpida por su súbita desaparición y en consecuencia asumió la capatacía de la cuadrilla el Hno.: Augusto Maradiegue Carrillo, hasta las elecciones de 1984. Otro gran acontecimiento sucedió en noviembre de 1997, año de nuestra “guardada” cuando tuvimos el gran honor de encargarnos de la restauración del altar de la sede social, por el que agradecemos especialmente a los trabajadores de Interbank y a Don.: Teófilo Alarcón Ruiz, quien hizo posible la donación, de los lienzos con las imágenes del Señor y la Virgen que allí reposan para la devoción pública. Siempre unidos como hermanos en el Señor de los Milagros, amando a un mismo Padre y a una misma Madre, la Santísima Virgen, Nuestra Señora de la Nube, en el seno de una sola Hermandad a la cual debemos toda nuestra admiración, respeto y cariño.