25/05/2026
Bendecido lunes🙏
El temor del Señor comienza cuando vemos quién es Dios
Cuando Isaías vio al Señor “sentado sobre un trono alto y sublime”, su reacción no fue liviana ni superficial.
Al escuchar a los serafines proclamar: “Santo, Santo, Santo”, el profeta exclamó: “¡Ay de mí!” (Isaías 6:1–5).
La santidad de Dios reveló inmediatamente la condición real de su corazón.
El temor del Señor comienza precisamente allí: cuando dejamos de tratar a Dios como algo común y volvemos a contemplar Su majestad.
Muchas veces reducimos a Dios a alguien que solo nos ayuda, consuela o resuelve problemas, pero la Escritura lo presenta como el Rey santo delante de quien toda la creación tiembla.
Proverbios 9:10 dice: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría”. El verdadero conocimiento de Dios no produce orgullo espiritual, sino humildad, adoración y arrepentimiento.
El temor del Señor nace cuando contemplamos Su santidad y dejamos de verlo como algo común o manejable.
Hoy acércate a Dios con reverencia, recordando que Él es santo, glorioso y digno de toda adoración.