12/05/2026
Y llegó el día en que las puertas vuelven a cerrarse lentamente, y el corazón del pueblo, todavía agitado por la emoción de mayo, empieza a guardar silencio.
Hoy, 12 de mayo, nuestro amado Señor de Mayo ha sido colocado nuevamente en su urna. Hoy culmina la promesa. Hoy sus fieles, sus socios, sus devotos y sus danzantes lo acompañaron una vez más hasta el final, como cada año, con la fe intacta y el alma profundamente conmovida.
Qué tristeza tienen las despedidas cuando se ama tanto. Porque Mayo no es solo una festividad; es el tiempo donde Huaraz entero vuelve sus ojos hacia su Cristo moreno, hacia ese Señor que escucha en silencio las plegarias de su pueblo y abraza incluso las p***s que nadie puede decir.
Hoy guardamos al Tayta Mayo con nostalgia, pero también con gratitud. Gratitud por habernos permitido caminar una vez más a su lado, por reunir nuevamente a generaciones enteras bajo una misma fe, por dejarnos sentir que mientras Él esté aquí, jamás estaremos solos.
Y aunque las bandas callen, aunque las flores se marchiten y las andas descansen… el Señor de la Soledad seguirá vivo en el corazón de su pueblo.
Hasta el próximo año, Tayta Mayo.
No te olvides de nosotros.
Aquí quedará tu pueblo esperándote, con la misma fe, el mismo amor y la misma devoción de siempre.