29/08/2023
Cada 29 de agosto la Iglesia Católica conmemora el Martirio de San Juan Bautista.
Juan fue Precursor del nacimiento, de la predicación y de la muerte de Cristo.
Murió decapitado por anunciar y denunciar la verdad. Juan Bautista es el único santo en la Iglesia a quien se le celebra tanto su nacimiento (24 de junio) como su muerte, por medio del martirio.
La memoria se remonta a la dedicación de una cripta de Sebaste, en Samaria, donde, ya a mediados del siglo IV, se veneraba su cabeza. Su culto se extendió después a Jerusalén, a las Iglesias de Oriente y a Roma, con el título de Decapitación de san Juan Bautista.
Estas pequeñas referencias históricas nos ayudan a comprender cuán antigua y profunda es la veneración de san Juan Bautista.
El relato de la muerte de San Juan Bautista se encuentra en el Evangelio de San Marcos (6, 17 - 29): "Herodes había mandado poner preso a Juan Bautista, y lo había llevado encadenado a la prisión, por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipos, con la cual Herodes se había ido a vivir en unión libre. Porque Juan le decía a Herodes: 'No le está permitido irse a vivir con la mujer de su hermano'. Herodías le tenía un gran odio por esto a Juan Bautista y quería hacerlo matar, pero no podía porque Herodes le tenía un profundo respeto a Juan y lo consideraba un hombre santo, y lo protegía y al oírlo hablar se quedaba pensativo y temeroso, y lo escuchaba con gusto".
Llegó el día en que Herodes ofreció un banquete a los tribunos y principales de Galilea por su cumpleaños. Durante la fiesta, se presentó a bailar la hija de Herodías y fue tal el agrado que Herodes encontró en la danza que le prometió a la joven que cumpliría cualquier deseo que tuviese. Por eso ella, a sugerencia de su madre, pidió la cabeza de Juan Bautista. Herodes sintió pena por Juan, pero no tuvo el valor de rechazar el pedido ni quiso verse comprometido frente a sus invitados. Posteriormente, la cabeza de Juan le fue entregada en una bandeja.