28/05/2026
El PAPA FRANCISCO:
1.-Condena explícita a la "Arrogancia Eclesial" y el Clericalismo:
Francisco ha sido muy duro con los sacerdotes u obispos católicos romanos que actúan con soberbia y maltratan a quienes no pertenecen a su jurisdicción.
El Papa ha advertido repetidamente que el clericalismo es una "enfermedad" en la Iglesia que aleja a las personas de Dios.
Para él, un católico que ataca, insulta o discrimina a otros creyentes traiciona el Evangelio. Francisco suele recordar que la fe se propone mediante el testimonio silencioso y el amor, nunca se impone a través de la violencia verbal ni la hostilidad institucional.
2. El "Ecumenismo del Caminar" y del Servicio Mutuo
Respecto a las iglesias de tradición católica pero independientes de Roma (como la ICAP, o las líneas veterocatólicas), Francisco se ha reunido de forma oficial con obispos de estas vertientes y ha expresado públicamente que las divisiones históricas se debieron a "graves pecados y faltas humanas" de ambas partes.
NO ENSAÑARSE CON EL OTRO: Su pensamiento dicta que el camino actual de la Iglesia no debe ser el de atacar las misiones ajenas en los barrios o cementerios.
TRANAJAR JUNTOS: Francisco promueve un "ecumenismo de los pobres", señalando que si un grupo independiente está ayudando a los necesitados o consolando a los dolientes, los católicos romanos deben respetar esa labor en lugar de hostigarla. Dice el Papa: "El verdadero ecumenismo se hace caminando juntos y sirviendo a los pobres".
3. DIOS NO TINE ADUANA
Una de las frases más célebres y profundas del Papa Francisco es que "la Iglesia no es una aduana". Él defiende firmemente que los sacramentos y las bendiciones son para sanar corazones heridos, no para controlar quién tiene el "permiso legal" de recibirlos. Por ello, desaprueba que se persiga o señale con el dedo a las personas que asisten a capillas de la ICAP buscando consuelo, reafirmando que el Espíritu Santo actúa con libertad más allá de las fronteras jurídicas de Roma.
En conclusión, aunque las leyes canónicas de los obispos en el Perú exigen marcar distancias legales y sacramentales para evitar que la gente se confunda, el Papa Francisco exige que esto se haga siempre desde la caridad pastoral y el máximo respeto humano, prohibiendo los ataques agresivos que contradicen el mandato de humildad que dejó Jesucristo.