22/02/2026
"𝑯𝒐𝒚 𝒆𝒍 𝒂𝒍𝒕𝒂𝒓 𝒔𝒆 𝒔𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒊𝒇𝒆𝒓𝒆𝒏𝒕𝒆…
𝒉𝒐𝒚 𝒍𝒂 𝒂𝒍𝒂𝒃𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒔𝒖𝒆𝒏𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒂́𝒈𝒓𝒊𝒎𝒂𝒔".
Isaías no solo cantaba… adoraba. No solo oraba… buscaba a Dios con todo su corazón❤️.
Su vida fue una ofrenda viva, un joven apasionado por la presencia del Señor, siempre dispuesto a servir, siempre dispuesto a interceder.
Nos cuesta entender por qué tan pronto. Nos duele el silencio que dejó su voz. Nos duele el espacio vacío en el ministerio de alabanza dentro de nuestra Congregación.
Pero en medio del quebranto, nos sostenemos en una verdad eterna:
𝒆𝒍 𝒎𝒊𝒔𝒎𝒐 𝑫𝒊𝒐𝒔 𝒂𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒄𝒂𝒏𝒕𝒂𝒃𝒂 𝒂𝒒𝒖𝜾́, 𝒉𝒐𝒚 𝒍𝒐 𝒓𝒆𝒄𝒊𝒃𝒆 𝒆𝒏 𝒈𝒍𝒐𝒓𝒊𝒂.
Creemos que ahora su adoración es perfecta. Que esas manos que se levantaban en oración, hoy se levantan delante del trono. Abrazamos 𝐚𝐥 𝐩𝐚𝐬𝐭𝐨𝐫 𝐑𝐚𝐟𝐚𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐦𝐞𝐫𝐨 𝐲 𝐬𝐮 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚 con el corazón roto, pero con la esperanza intacta.
Hasta pronto, Isaías. Tu canción no terminó… solo cambió de escenario.