20/05/2026
Para fomentar la devoción central de su mensaje, Bernardino siempre llevaba consigo una tablilla con el monograma IHS (las tres primeras letras griegas del nombre de Jesús) rodeado de rayos de sol. Este símbolo, que representa "Jesús, Salvador de los Hombres", se hizo inmensamente popular y se puede ver hasta el día de hoy en muchas iglesias y fachadas. Aunque su voz era inicialmente ronca y débil, logró superarlo y se convirtió en el orador más carismático y solicitado de su época. Durante más de 30 años recorrió Italia, atrayendo a multitudes de hasta 30,000 personas en plazas públicas. Sus sermones atacaban los vicios, promovían la paz social entre bandos rivales y llamaban a la reforma moral. 🥰😇