04/09/2026
Feliz y bendecido día de reposo para el remanente
He 4:11
Procuremos.
”Seamos celosos”, “hagamos todo esfuerzo”. Para entrar en el “reposo” de Dios es necesario hacer esfuerzos diligentes, determinados.
Pues.
Los Heb 4:11-16 equivalen a una aplicación práctica del principio establecido en el tema presentado en los Heb 3:7 a 4:10 que “queda un reposo para el pueblo de Dios” (Heb 4:9). Esta aplicación práctica a la vida cristiana consta de una triple exhortación: (1) a trabajar para entrar en el “reposo” de Dios, Heb 4:11; (2) a retener “nuestra profesión”, Heb 4:14; y (3) a acercarnos “confiadamente al trono de la gracia”, Heb 4:16. El que haga caso de esta admonición disfrutará del “reposo” del alma que Dios quiere que experimente en esta vida cada cristiano sincero.
Reposo.
Gr. katápausis (ver com. Heb 3:11).
Para que ninguno.
El que se esfuerza de todo corazón para “entrar en aquel reposo”, evita el abismo de incredulidad en que cayó el antiguo Israel.
Caiga.
Lo opuesto a entrar. Si los antiguos 439 israelitas “cayeron en el desierto” (Heb 3:17), quiere decir que habían salido de Egipto con el propósito de entrar en la tierra prometida. Cuando un hombre no alcanza el “reposo” de Dios, se deduce que una vez tuvo el propósito de entrar en él. Los cristianos tibios de hoy día son los que caen ahora “en semejante ejemplo de desobediencia”. En la parábola del sembrador hay claras advertencias acerca de esta dificultad (ver com. Mat 13:5-7).
Semejante ejemplo.
Es decir, el ejemplo de elección del antiguo Israel y su destino: primero en Cades-barnea y posteriormente cuando se estableció en la tierra prometida.
Desobediencia.
Ver com. Heb 3:19.