Agrupación Santo Domingo Savio - Huacho

Agrupación Santo Domingo Savio - Huacho La Agrupación Santo Domingo Savio es un grupo juvenil seguidores de Cristo con el carisma Salesiano. ✨🙏🏼⛪️

Hoy celebramos con mucha alegría el onomástico de nuestro querido asesor espiritual dando gracias a Dios por el don de s...
25/05/2026

Hoy celebramos con mucha alegría el onomástico de nuestro querido asesor espiritual dando gracias a Dios por el don de su vida, su vocación y su entrega generosa de hace más de 16 años de acompañamiento pastoral, siempre marcado por ese carisma que inspira, guía y acerca tantos corazones a Cristo. 🫶🏼

Padre Elvis, gracias por caminar junto a nosotros con sencillez y entusiasmo, sembrando esperanza, fe y alegría en cada comunidad que ha tenido la bendición de conocerlo. Su testimonio de servicio y cercanía deja huellas imborrables en quienes compartimos su misión. 🙌🏼

En esta fecha tan especial, también nos unimos a su profunda devoción a María Auxiliadora, Madre y guía de nuestra agrupación, cuya fiesta celebramos hoy con amor y gratitud. Que Ella continúe cubriendo su vida sacerdotal con su manto protector, fortaleciéndolo en su misión y acompañándolo siempre con su auxilio maternal. 🙏🏼

Que el Señor lo bendiga abundantemente, le conceda salud, fortaleza y muchos años más de vida al servicio de Dios y de los jóvenes. 💙

¡Feliz cumpleaños, Padre Elvis! 🎂🥳✨

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24/05/2026

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✨ ¡𝕰𝖑𝖑𝖆 𝖑𝖔 𝖍𝖆 𝖍𝖊𝖈𝖍𝖔 𝖙𝖔𝖉𝖔! ✨

Hoy 𝟮𝟰 𝙙𝙚 𝙢𝙖𝙮𝙤, es la fiesta de la Madre de Dios y madre nuestra, la Virgen de los tiempos difíciles, la Virgen de Don Bosco, la Auxiliadora de los cristianos. 🫶🏼

En este día especial, recordamos su presencia constante que nos anima a seguir adelante con confianza, fortaleza y alegría. 💫

Tú que lo haces todo por nosotros, sigue siendo nuestro auxilio. 🛐

🙏🏼 𝕄𝕒𝕣í𝕒 𝔸𝕦𝕩𝕚𝕝𝕚𝕒𝕕𝕠𝕣𝕒, 𝕒𝕝𝕖𝕘𝕣í𝕒 𝕪 𝕖𝕤𝕡𝕖𝕣𝕒𝕟𝕫𝕒 𝕕𝕖 𝕝𝕠𝕤 𝕛ó𝕧𝕖𝕟𝕖𝕤 ¡𝕍𝕖𝕟 𝕪 𝕔𝕒𝕞𝕚𝕟𝕒 𝕔𝕠𝕟 𝕟𝕠𝕤𝕠𝕥𝕣𝕠𝕤! 🙏🏼

¡𝑨𝒖𝒙𝒊𝒍𝒊𝒖𝒎 𝑪𝒉𝒓𝒊𝒔𝒕𝒊𝒂𝒏𝒐𝒓𝒖𝒎! ¡𝑶𝒓𝒂 𝑷𝒓𝒐 𝑵𝒐𝒃𝒊𝒔! 🛐

17/05/2026
🩷🩵 Inicio del Mes de María Auxiliadora 🩵🩷👉 Comenzamos este tiempo especial poniendo nuestra vida bajo su mirada de Madre...
01/05/2026

🩷🩵 Inicio del Mes de María Auxiliadora 🩵🩷

👉 Comenzamos este tiempo especial poniendo nuestra vida bajo su mirada de Madre.
Como San Juan Bosco, confiamos en que Ella guía, cuida y acompaña cada paso de nuestro camino.

🕯 Que este mes sea una oportunidad para volver a María, aprender de su fe y dejarnos conducir hacia Jesús.

🤲 Pongamos en sus manos nuestras intenciones y pidámosle la gracia que más necesitamos.

  | 𝐌𝐢𝐞𝐫𝐜𝐨𝐥𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨† Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 26, 14-25.✟ En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado J...
01/04/2026

| 𝐌𝐢𝐞𝐫𝐜𝐨𝐥𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨

† Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 26, 14-25.

✟ En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: Cuánto me dan si les entrego a Jesús?. Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselos. El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?. El respondió: Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa . Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua. Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce y mientras cenaban, les dijo: Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: Acaso soy yo, Señor?. El respondió: El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: Acaso soy yo Maestro?. Jesús le respondió: Tú lo has dicho.

Palabra del Señor 🙏🏼



  | 𝐌𝐚𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨❝Martes de la controversia❞† Lectura del Santo Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38✟ En aquel tiemp...
31/03/2026

| 𝐌𝐚𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨

❝Martes de la controversia❞

† Lectura del Santo Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38

✟ En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar. Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: De quién lo dice?. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: Señor, quién es?. Le contestó Jesús: Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar. Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dijo entonces a Judas: Lo que tienes que hacer, hazlo pronto. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche. Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: A donde yo voy, ustedes no pueden ir. Simón Pedro le dijo: Señor, a dónde vas?. Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde. Pedro replicó: Señor, por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti. Jesús le contestó: Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces.

Palabra del Señor 🙏🏼



✝️ Vía Crucis Parroquial ✝️Hoy nuestra comunidad parroquial se reúne para recorrer juntos el camino de la Cruz, acompaña...
30/03/2026

✝️ Vía Crucis Parroquial ✝️

Hoy nuestra comunidad parroquial se reúne para recorrer juntos el camino de la Cruz, acompañando a Jesús en su Pasión a través del rezo del Vía Crucis.

Compartimos el croquis del recorrido y los invitamos a vivir este momento de fe, recogimiento y oración, meditando cada estación y uniéndonos al sacrificio del Señor, que entregó su vida por amor a todos nosotros.

Que este recorrido nos ayude a reflexionar, a acercarnos más a Dios y a vivir con mayor profundidad este tiempo de Semana Santa.



  | 𝐋𝐮𝐧𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨❝La unción en Betania❞† Lectura del Santo Evangelio según San Juan 12,1–11 ✟ Seis días antes de la Pascua...
30/03/2026

| 𝐋𝐮𝐧𝐞𝐬 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨

❝La unción en Betania❞

† Lectura del Santo Evangelio según San Juan 12,1–11

✟ Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los mu***os. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?» Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jesús dijo: «Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre tendréis». Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los mu***os. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús.

Palabra del Señor 🙏🏼



  | 𝐃𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐑𝐚𝐦𝐨𝐬❝ Pasión de Cristo❞† Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 26, 14–27, 66  ✟ En aquel tiempo, u...
29/03/2026

| 𝐃𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐑𝐚𝐦𝐨𝐬

❝ Pasión de Cristo❞

† Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 26, 14–27, 66

✟ En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?” Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.

El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?” Él respondió: “Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: ‘El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’”. Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua.

Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo: “Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme”. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: “¿Acaso soy yo, Señor?” Él respondió: “El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido”. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: “¿Acaso soy yo, Maestro?” Jesús le respondió: “Tú lo has dicho”.

Durante la cena, Jesús tomó un pan y, pronunciada la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen y coman. Éste es mi Cuerpo”. Luego tomó en sus manos una copa de vino y, pronunciada la acción de gracias, la pasó a sus discípulos, diciendo: “Beban todos de ella, porque ésta es mi Sangre, Sangre de la nueva alianza, que será derramada por todos, para el perdón de los pecados. Les digo que ya no beberé más del fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre”.

Después de haber cantado el himno, salieron hacia el monte de los Olivos. Entonces Jesús les dijo: “Todos ustedes se van a escandalizar de mí esta noche, porque está escrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño. Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea”. Entonces Pedro le replicó: “Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré”. Jesús le dijo: “Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que el gallo cante, me habrás negado tres veces”. Pedro le replicó: “Aunque tenga que morir contigo, no te negaré”. Y lo mismo dijeron todos los discípulos.

Entonces Jesús fue con ellos a un lugar llamado Getsemaní y dijo a los discípulos: “Quédense aquí mientras yo voy a orar más allá”. Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: “Mi alma está llena de una tristeza mortal. Quédense aquí y velen conmigo”. Avanzó unos pasos más, se postró rostro en tierra y comenzó a orar, diciendo: “Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero que no se haga como yo quiero, sino como quieres tú”.

Volvió entonces a donde estaban los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: “¿No han podido velar conmigo ni una hora? Velen y oren, para no caer en la tentación, porque el espíritu está pronto, pero la carne es débil”. Y alejándose de nuevo, se puso a orar, diciendo: “Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”. Después volvió y encontró a sus discípulos otra vez dormidos, porque tenían los ojos cargados de sueño. Los dejó y se fue a orar de nuevo, por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Después de esto, volvió a donde estaban los discípulos y les dijo: “Duerman ya y descansen. He aquí que llega la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levántense! ¡Vamos! Ya está aquí el que me va a entregar”.

Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó Judas, uno de los Doce, seguido de una chusma numerosa con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que lo iba a entregar les había dado esta señal: “Aquel a quien yo le dé un beso, ése es. Aprehéndanlo”. Al instante se acercó a Jesús y le dijo: “¡Buenas noches, Maestro!” Y lo besó. Jesús le dijo: “Amigo, ¿es esto a lo que has venido?” Entonces se acercaron a Jesús, le echaron mano y lo apresaron.

Uno de los que estaban con Jesús, sacó la espada, hirió a un criado del sumo sacerdote y le cortó una oreja. Le dijo entonces Jesús: “Vuelve la espada a su lugar, pues quien usa la espada, a espada morirá. ¿No crees que si yo se lo pidiera a mi Padre, él pondría ahora mismo a mi disposición más de doce legiones de ángeles? Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras, que dicen que así debe suceder?” Enseguida dijo Jesús a aquella chusma: “¿Han salido ustedes a apresarme como a un bandido, con espadas y palos? Todos los días yo enseñaba, sentado en el templo, y no me aprehendieron. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las predicciones de los profetas”. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

Los que aprehendieron a Jesús lo llevaron a la casa del sumo sacerdote Caifás, donde los escribas y los ancianos estaban reunidos. Pedro los fue siguiendo de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote. Entró y se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello.

Los sumos sacerdotes y todo el sanedrín andaban buscando un falso testimonio contra Jesús, con ánimo de darle muerte; pero no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Al fin llegaron dos, que dijeron: “Éste dijo: ‘Puedo derribar el templo de Dios y reconstruirlo en tres días’ ”. Entonces el sumo sacerdote se levantó y le dijo: “¿No respondes nada a lo que éstos atestiguan en contra tuya?” Como Jesús callaba, el sumo sacerdote le dijo: “Te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios”. Jesús le respondió: “Tú lo has dicho. Además, yo les declaro que pronto verán al Hijo del hombre, sentado a la derecha de Dios, venir sobre las nubes del cielo”.

Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y exclamó: “¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes mismos han oído la blasfemia. ¿Qué les parece?” Ellos respondieron: “Es reo de muerte”. Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle de bofetadas. Otros lo golpeaban, diciendo: “Adivina quién es el que te ha pegado”.

Entretanto, Pedro estaba fuera, sentado en el patio. Una criada se le acercó y le dijo: “Tú también estabas con Jesús, el galileo”. Pero él lo negó ante todos, diciendo: “No sé de qué me estás hablando”. Ya se iba hacia el zaguán, cuando lo vio otra criada y dijo a los que estaban ahí: “También ése andaba con Jesús, el nazareno”. Él de nuevo lo negó con juramento: “No conozco a ese hombre”. Poco después se acercaron a Pedro los que estaban ahí y le dijeron: “No cabe duda de que tú también eres de ellos, pues hasta tu modo de hablar te delata”. Entonces él comenzó a echar maldiciones y a jurar que no conocía a aquel hombre. Y en aquel momento cantó el gallo. Entonces se acordó Pedro de que Jesús había dicho: ‘Antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces’. Y saliendo de ahí se soltó a llorar amargamente.

Llegada la mañana, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jesús para darle muerte. Después de atarlo, lo llevaron ante el procurador, Poncio Pilato, y se lo entregaron.

Entonces Judas, el que lo había entregado, viendo que Jesús había sido condenado a muerte, devolvió arrepentido las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: “Pequé, entregando la sangre de un inocente”. Ellos dijeron: “¿Y a nosotros qué nos importa? Allá tú”. Entonces Judas arrojó las monedas de plata en el templo, se fue y se ahorcó.

Los sumos sacerdotes tomaron las monedas de plata y dijeron: “No es lícito juntarlas con el dinero de las limosnas, porque son precio de sangre”. Después de deliberar, compraron con ellas el Campo del alfarero, para sepultar ahí a los extranjeros. Por eso aquel campo se llama hasta el día de hoy “Campo de sangre”. Así se cumplió lo que dijo el profeta Jeremías: Tomaron las treinta monedas de plata en que fue tasado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel, y las dieron por el Campo del alfarero, según lo que me ordenó el Señor.

Jesús compareció ante el procurador, Poncio Pilato, quien le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?” Jesús respondió: “Tú lo has dicho”. Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los ancianos. Entonces le dijo Pilato: “¿No oyes todo lo que dicen contra ti?” Pero él nada respondió, hasta el punto de que el procurador se quedó muy extrañado. Con ocasión de la fiesta de la Pascua, el procurador solía conceder a la multitud la libertad del preso que quisieran. Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Dijo, pues, Pilato a los ahí reunidos: “¿A quién quieren que les deje en libertad: a Barrabás o a Jesús, que se dice el Mesías?” Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia.

Estando él sentado en el tribunal, su mujer mandó decirle: “No te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa”.

Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre de que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Así, cuando el procurador les preguntó: “¿A cuál de los dos quieren que les suelte?” Ellos respondieron: “A Barrabás”. Pilato les dijo: “¿Y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?” Respondieron todos:

“Crucifícalo”. Pilato preguntó: “Pero, ¿qué mal ha hecho?” Mas ellos seguían gritando cada vez con más fuerza: “¡Crucifícalo!” Entonces Pilato, viendo que nada conseguía y que crecía el tumulto, pidió agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo: “Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. Allá ustedes”. Todo el pueblo respondió: “¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!” Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás. En cambio a Jesús lo hizo azotar y lo entregó para que lo crucificaran.

Los soldados del procurador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a todo el batallón. Lo desnudaron, le echaron encima un manto de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza; le pusieron una caña en su mano derecha y, arrodillándose ante él, se burlaban diciendo: “¡Viva el rey de los judíos!”, y le escupían. Luego, quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza. Después de que se burlaron de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.

Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado Gólgota, es decir, “Lugar de la Calavera”, le dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se quedaron sentados ahí para custodiarlo. Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: ‘Éste es Jesús, el rey de los judíos’. Juntamente con él, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.

Los que pasaban por ahí lo insultaban moviendo la cabeza y gritándole: “Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz”. También se burlaban de él los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo: “Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo. Si es el rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si es que de verdad lo ama, pues él ha dicho: ‘Soy el Hijo de Dios’ ”. Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban.

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, se oscureció toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jesús exclamó con fuerte voz: “Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?”, que quiere decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Algunos de los presentes, al oírlo, decían: “Está llamando a Elías”.

Enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y sujetándola a una caña, le ofreció de beber. Pero los otros le dijeron: “Déjalo. Vamos a ver si viene Elías a salvarlo”. Entonces Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.

[Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes]

Entonces el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembló y las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que habían mu**to, y después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, se llenaron de un gran temor y dijeron: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”.

Estaban también allí, mirando desde lejos, muchas de las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo. Entre ellas estaban María Magdalena, María, la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y Pilato dio orden de que se lo entregaran. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo depositó en un sepulcro nuevo, que había hecho excavar en la roca para sí mismo. Hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se retiró. Estaban ahí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro.

Al otro día, el siguiente de la preparación de la Pascua, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato y le dijeron: “Señor, nos hemos acordado de que ese impostor, estando aún en vida, dijo: ‘A los tres días resucitaré’. Manda, pues, asegurar el sepulcro hasta el tercer día; no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: ‘Resucitó de entre los mu***os’, porque esta última impostura sería peor que la primera”. Pilato les dijo: “Tomen un pelotón de soldados, vayan y aseguren el sepulcro como ustedes quieran”. Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, poniendo un sello sobre la puerta y dejaron ahí la guardia.

Palabra del Señor 🙏🏼



🔹 𝐌𝐀𝐑𝐂𝐇𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀 𝐕𝐈𝐃𝐀 - 𝐇𝐔𝐀𝐂𝐇𝐎 𝟐𝟎𝟐𝟔 🔹🕰️ HORA: 3:30PM📍 CONCENTRACIÓN: Parroquia Catedral San BartoloméComo iglesia estamos...
21/03/2026

🔹 𝐌𝐀𝐑𝐂𝐇𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀 𝐕𝐈𝐃𝐀 - 𝐇𝐔𝐀𝐂𝐇𝐎 𝟐𝟎𝟐𝟔 🔹

🕰️ HORA: 3:30PM
📍 CONCENTRACIÓN: Parroquia Catedral San Bartolomé

Como iglesia estamos llamados a concientizar a la población de la importancia de defender la Vida como un Don divino, desde su concepción hasta su muerte natural, frente a la violencia y el ab**to. Así mismo, apoyar a las mujeres gestantes y las familias en su derecho de elegir la vida como un don sagrado. 🙏🏼

Invitación abierta a todos, en familia y comunidad. 🙌🏼

Dirección

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Huacho

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