14/07/2024
NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA
DEL CARMEN.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA OCTAVO.
Acto de contrición.
Señor mío Jesucristo, Creador, Padre y Redentor mío, en quien creo y espero, a quien amo y quisiera haber siempre amado sobre todas las cosas; me pesa, sí, una y mil veces me pesa de haberos ofendido, por ser Vos quien sois, bondad infinita; pésame también porque merecí las terribles p***s del Purgatorio y ¡ay! tal vez las eternas llamas del in****no. Propongo firmemente nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, ayudado de vuestra divina gracia. ¡Oh! tenga yo, Jesús mío, la dicha de confesarme bien, enmendar la vida y perseverar hasta la muerte. Amén.
Oración para empezar todos los días.
¡Oh Virgen María, Madre de Dios y de los pecadores! especial protectora de los que visten tu Sagrado Escapulario, te suplico por lo que Su Majestad te ha engrandecido escogiéndote para verdadera Madre suya, me alcances de tu querido Hijo Jesús el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones, y lo que en esta Novena especialmente pido, si conviene para su mayor honra y gloria y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de tu intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos para alabarte dignamente; y uniendo con sus afectos mis voces, te saludo una y mil veces diciendo:
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORACIÓN DEL OCTAVO DÍA
¡Oh, Virgen del Carmen, Madre Santísima, que ofreciste tu especial asistencia en la hora de la muerte a los que devotamente le visten tu Sagrado Escapulario, para que logren, por medio de la verdadera penitencia, salir de esta vida en gracia de Dios y librarse de las p***s del in****no!
Te ruego, Señora, me asistas, me ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera y perfecta penitencia y contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y deseo de verle y g***rle para que mi alma no se pierda ni condene, sino que vaya segura a la felicidad eterna de la gloria, y al presente consiga de su Divina Majestad lo que en esta Novena por tu intercesión especialmente le pido; que así, Señora, te lo suplico humildemente diciendo:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración final para todos los días.
Oh Dios que hermoseaste la Orden del Carmen con el singular titulo de la Bienaventurada siempre Virgen María, tu Madre: concede propicio que, amparados con la protección de Aquella cuyo recuerdo celebramos, merezcamos llegar a los gozos eternos de la gloria. Amén.
SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN, RUEGA POR NOSOTROS.