22/08/2024
SOLO PARA LOS AMANTES DE LA PALABRA DE DIOS
Meditando en el libro de Josué 1: 1-2
vs. 1: Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo:
Vs. 2: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.
En estos versículos podemos entender que Dios es un comunicador; es decir él quiere dar a conocer su palabra, y al darla, se entiende que es con un propósito.
En contexto, Dios había determinado la destrucción de Ninive, debido a la maldad de este pueblo. El Dios soberano en su carácter justo y santo no puede tolerar el pecado (aunque ama sl pecador), por eso llama a Jonás para predicar a los ninivitas y anunciar su inminente destrucción. Dios envía a su profeta no sólo para que este predique el juicio de Dios para ellos, sino para que puedan arrepentirse y volverse a Dios. Qué bueno es Dios, que da oportunidades.
Amados amantes de las Sagradas Escrituras, ¿somos conscientes de lo que esto significa realmente? En primer lugar,, entendamos que Dios está interesado en que el hombre conozca su voluntad y para ello él llama y usa a sus siervos. Hoy, nuestro Dios sigue anunciando y comunicando su juicio sobre el pecado y lo hace a través de su iglesia, así que prediquémos su palabra. a los pueblos que al igual que Ninive están viviendo vidas que no agradan a Dios.
En segundo lugar, Dios es claro en señalar el porqué de la predicación. Hoy al igual que en los tiempos pasados, es evidente cómo la maldad se manifiesta en el mundo entero, y Dios no está de acuerdo con ese comportamiento de la humanidad, por lo cual anuncia su juicio, a fin de que quizá alguno se arrepienta de sus pecados y vuelva a Dios, a fin de vivir una vida que honre y le agrade.
Finalmente, si leemos los versiculos que siguen, veremos a un Jonás rebelde que en lugar de obedecer al Señor en su mandato, se alejó lo más que pudo para no ir y predicar en Ninive, grave error del profeta a quien Dios tuvo que hacerle entender el propósito por el cual lo había llamado.
Seamos obedientes al mandato del Señor y cumplamos con nuestra misión.
Amén