22/06/2026
2 Crónicas 29:5, La Santificación, es ser santo, sin culpa, puro, sin mancha, limpio de mala conciencia, puro de interiormente; es algo que se obtiene únicamente por por medio del sacrificio del cordero y del derramamiento de Sangre. La Sangre preciosa que Jesús derramó, nos limpia y nos acerca a Dios, hace que podamos servirle sin culpa. Para estar cerca a Dios y para servirle necesitamos ser perfectos, solo la sangre se Cristo nos hace perfectos. La santidad no es algo que gánanos por nuestro esfuerzo u obras, no se logra por medio de pertenecer a una religión, por alguna ofrenda generosa.
Este pasaje nos muestra que levitas debían servir a Dios, y para eso debían estar limpios extérname pero también internamente, ellos presentaron sacrificios y luego se pusieron la sangre del cordero, en su oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha, en el pulgar del pie derecho y así limpiaron su pecado, ahora podían estar en la presencia de Dios y servir a Dios.