25/05/2026
⚜️SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA AUXILIADORA DEL HUAYCO⚜️
Se realizó con gran fervor la Solemne Misa de Fiesta en honor a María Auxiliadora coincidiendo con la festividad de Pentecostés y porteriormente un compartir y agasajo en el atrio del templo, familias huayqueñas y devotos se congregaron para celebrar a su Patrona, La Santísima Virgen María Auxiliadora.
Los cultos continúan con la tradicional novena y la fiesta patronal que se realizará el domingo 31 de mayo.
Según el relato de Don Sabino Carpio:
El estruendo del agua cayendo sobre el concreto de la lavandería colectiva es el primer sonido que guardo en mi memoria. Yo apenas tenía siete años y mis días transcurrian entre los cerros del Huayco, ese cañón natural donde la fábrica textil levantó el campamento para nuestras familias a finales del siglo XIX. Recuerdo correr por el borde de las tuberías galvanizadas, viendo cómo las mujeres refregaban la ropa, para terminar siempre en el mismo lugar: la pequeña y escondida capilla del pueblo.
Aquella capilla era un mundo de misterio para un niño. Tenía imágenes hermosas traídas desde la lejana Europa por los dueños de la fabrica.
Don Víctor Mendoza era el encargado de cuidarla, y yo me quedaba absorto escuchando a la señorita Mercedes Alva, la costurera, dirigir el
Santo Rosario todas las noches de lunes a viernes.
Todo cambió cuando llegó el padre José Rivera, a quien todos llamábamos el padre "Pepe". Era sobrino de don Victor y estaba en sus primeros pasos como sacerdote. El se convirtió en el corazón de nuestra fe; se quedaba a dormir en la enfermería del campamento solo para darnos misa a las cinco de la mañana, antes de que los obreros entraran a trabajar a la fábrica.
Fue en esos días cuando un acto imprevisto e ingenuo ocurrió en la tranquilidad de la calle principal del pueblo, un hecho que generaría una devoción que el tiempo haría crecer como un río. Recuerdo a doña Isabel Garzón, que tenía una tienda muy estrecha y no sabía dónde poner una pequeña imagen de María Auxiliadora que le habían regalado dos amigas. Decidió entregarla a la Fábrica cerca del día de la madre. Pero fue aquel 24 de mayo, día de su festividad, cuando la sacamos en procesión por primera vez, sentí que algo eterno se encendía en el Huayco.
Con los años, la gente de Arequipa empezó a visitarnos más y la familia Romaña sugirió que necesitábamos una imagen más grande. Fue entonces cuando me vi envuelto en una misión que jamás olvidaré. Doña Ofelia Beltrán y yo recibimos el encargo de transformar una imagen, que necesitaba reparación de la Inmaculada Concepción que pertenecía al dueño de la fábrica, don Miguel Forga Barnack.
La llevamos al taller de don Ricardo Arias, el restaurador en la ciudad de Arequipa. Vi con mis propios ojos cómo sus manos expertas la adaptaban, agregándole un cetro y un niño en sus brazos. Esa imagen restaurada es la que hoy preside nuestros corazones.
Hoy, cuando miro hacia atrás, entiendo que no solo cuidábamos imagenes de yeso. Junto a don Víctor y Juan Luis Mendoza, Doña María Delgado de Cerpa, Edelmira Neira y doña Luz Rengifo, nos convertimos en los guardianes de una llama que protegió en su momento a los trabajadores de la desaparecida fábrica, sino a todo un pueblo que se resiste en quedar en el olvido.
Incluso ahora, al ver los preparativos para la festividad de 2026, veo los nombres de los nuevos dirigentes como Elvis Peralta, Milagros Delgado, Gastón Ochoa y familias tradicionales, jóvenes devotos que siguen ofreciendo fuegos artificiales, arreglos florales, misas de novena y vísperas. Mi historia es la de un niño que creció en el Huayco, pero la historia de nuestra Madre es la que no tendrá fin.