28/08/2026
La Biblia anuncia un terremoto de dimensiones nunca antes vistas.
En Apocalipsis 16:18, el apóstol Juan escribió: “Y... hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra”.
¿Puede la Tierra experimentar un terremoto de esa magnitud?
La geología demuestra que existen zonas del planeta capaces de producir megaterremotos, es decir, terremotos que pueden alcanzar magnitudes superiores a 9, especialmente en las llamadas zonas de subducción, donde una placa tectónica se introduce debajo de otra.
Chile registró en 1960 el mayor terremoto medido instrumentalmente: magnitud 9,5. Alaska sufrió uno de 9,2 en 1964; Sumatra, uno de 9,1 en 2004; y Japón, otro de 9,1 en 2011.
Hoy, los científicos consideran que un gran terremoto podría ocurrir en regiones como la Fosa de Nankai en Japón, Cascadia frente a Estados Unidos y Canadá, la costa de Chile, Perú y Ecuador, Indonesia, el sistema Alaska-Aleutianas y Kamchatka, debido a sus condiciones tectónicas.
¿Cómo lo saben? Analizan el movimiento de las placas, las huellas de antiguos terremotos y tsunamis, y las deformaciones de la corteza mediante tecnologías como el GPS. La ciencia puede identificar zonas de alto riesgo y calcular probabilidades, pero no puede determinar cuándo ni dónde ocurrirá el próximo gran terremoto.
La Biblia, por su parte, anuncia que ese “gran terremoto” será parte de los acontecimientos de la Gran Tribulación (Apocalipsis 16:18). Pero también promete que quienes estén en Cristo serán arrebatados para encontrarse con Él (1 Tesalonicenses 4:16-17).
La pregunta no es solamente dónde ocurrirá un gran terremoto. La pregunta es: ¿estás preparado para encontrarte con Cristo?