28/04/2026
Te quiero contar lo que pase en el año 2020 con mis padres a consecuencia de la pandemia del covid 19.
¡Dios, no puedo entender lo que estás haciendo! Mis padres se mueren lentamente por el covid.
Mi hna me llamo y me dijo : dice el doctor que de esta noche no pasan , solo un milagro hará que ellos amanezcan con vida.
En ese instante grité en el volante de mi camioneta y dije Dios porque nos dejas.
Esto no puede estar pasando en mi familia.
Esa llamada desalentadora hizo trizas mis emociones , partió en miles de pedazos mis sueños , hizo agua mi fe y solo lloré desconsoladamente afuera de la clínica.
Años atrás, Dios me había invitado a cambiar mis planes por los Suyos.
Me había llamado al pastorado , una promesa al corazón que terminé aceptando.
Y me dije asimismo en mi humanidad , entonces todo lo que hice por ti es en vano , dónde estas que no te siento , dónde estas que no te oigo.
Escúchame por favor , porque me haz dejado en este valle de sombra y de muerte.
No entendía nada lo que pasaba mi familia y yo.
Ahora entiendo que el creer en su promesa exigía fé y obediencia.
Al principio, seguir el plan de Dios se sentía emocionante , cuando todo está bien , pero que sucede cuando las cosas se tiñen de lágrimas y de dolor.
Las predicas y las oraciones que daba era de la grandeza de Dios , de milagros sobrenaturales que hace nuestro gran Dios
Pero luego, comenzó a verse distinto de lo que había vivido.
El camino estaba lleno de más baches de los que había imaginado , estaba lleno de lágrimas y desesperación.
Pero entendí que tenía que dejar que Dios dirigiera mis pasos, parecía que me estaba llevando al medio de la nada y la desesperanza.
En ese momento dudé de la presencia de Dios , cuestioné sus planes y límite su poder
En este proceso mi fe disminuyó , mi confianza temblaba y toda mi esperanza estába muriendo dentro de mi.
En los días buenos, me sentía optimista y persistente.
Pero ahora en los días malos, me sentía enojado , decepcionado , afligido y confundido.
Esa noche, cuando una llamada telefónica hundió mi esperanza, me sentí impotente y atrapado en mi dolor , en ese instante dejé que mis lágrimas cayeran sobre el volante , y solo lloré y llore y dije : ¿Podrías tan sólo mostrarme lo que estás haciendo, Señor?
Le rogué y le dije que estás haciendo , explícame , porque no entiendo nada.
No sé cuánto tiempo me senté allí esperando la respuesta del Señor.
Pero sí sé que no hubo ningúna luz que iluminara el volante de mi camioneta.
Ninguna voz escuché de El explicando su plan , solo veía diagnósticos de muerte y desconcertantes.
Sólo hubo un pensamiento callado que se grabó en mi corazón quebrantado :
¿Quieres que Dios te pueda explicar ?
¡ Entiende el es Dios !
Mejor alábalo y adóralo
De repente, en medio de mis lágrimas, reconocí una verdad incómoda , un Dios de majestad infinita no puede ser medido ni cuestionado.
Un Dios que desencadena milagros no puede ser atacado.
Un Dios cuyo amor es eterno no puedes pedirle explicaciones
Tal vez es por eso , que Eclesiastés 11:5 nos recuerda: Así como no sabes cómo entra el espíritu en una criatura que está en el vientre de su mamá, así tampoco sabes lo que hace Dios, creador de todo.
Dios ve más de lo que podemos ver.
Él sabe más de lo que sabemos.
Trabaja de manera que van más allá de nuestro entendimiento.
Y si aceptamos seguirlo sólo cuando entendemos lo que hace , siempre nos abstendremos de experimentar sus inexplicables maravillas y milagros en el valle de aflicción
Decidí entrar a la clínica y mientras caminaba con la cabeza llena de preguntas y el corazón destrozado por el diagnóstico de muerte de mis padres , me di cuenta de que no gane nada reclamándole y no gane nada pidiéndole explicaciones a un Dios que tiene un nombre sobre todo nombre
Podemos dejar que el dolor aumente nuestra duda o que nos llene de fe y solo alabarlo en medio del dolor
Abraham alabó a Dios bajo las estrellas, aunque no entendía en su depresión cómo llegaría a ser el padre de naciones.
David alabó a Dios en el desierto, aunque no entendía por qué corría por su vida en lugar de estar sentado en el trono.
Los israelitas alabaron a Dios con un grito potente, a pesar de no entender cómo el muro de Jericó caería sin una batalla.
Yo también empecé a alabar a Dios, porque lo que sé de Él es mucho más importante que lo que no sé:
Sé que Dios nos ama, y nunca nos abandona.
Sé que Él está a mi favor y no en mi contra.
Levantando mi cabeza en los pasillos de la clínica cubierto de lágrimas, elevé mis alabanzas al cielo y empecé a declarar Palabras Proféticas , ví a mi padre acostado en una cama con oxígeno , más alla ví a mi madre también conectada con oxígeno , seguí caminando y mi hno también estaba con oxígeno y en ese instante me quería quebrar otra vez , pero seguí orando y luego ví a mi cuñado con inyectables , pero decidi seguir declarando palabras proféticas en el nombre de Jesús.
En ese instante mis desilusiones se marchitaron en la sombra de mi esperanza que iba creciendo.
Mis lágrimas se secaron, y me dirigí a casa con mis padres esperando el milagro de Dios en mi familia.
En ese instante decidí pasarme en vigilia hasta el amanecer confiando que Dios haría el milagro.
Yo dije : Si mis padres pasan está noche , entonces mis padres no se mueren.
Dios había escuchado mis ruegos y el estaba pintando el amanecer con un milagro sobrenatural.
Mis padres sobrevivieron y hasta el día de hoy están con vida y salud , gracias a Dios.
Cuando no entiendas nada de los que estás pasando , solo alábalo , adóralo y declara palabras de fe en su bendito nombre.
Querido Jesús, nunca encajarás en mi mente finita de entendimiento humano.
Pero siempre suplirás mi necesidad infinita porque tú eres mi Salvador.
Dame fe para ofrecerte alabanzas aún cuando no comprenda tus caminos.
Ps Daniel Tasayco Mayuri